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Joaquín Sabina ha convertido ciudades como Madrid o Buenos Aires en protagonistas de muchas de sus canciones, pero cuando llega el momento de desconectar hay un lugar al que siempre le gusta regresar. Lejos de la capital, el cantautor encuentra la calma en Roda (Cádiz), una localidad costera donde conserva una vivienda y a la que ha confesado sentirse especialmente unido.

El artista nunca ha escondido su cariño por este rincón de la Bahía de Cádiz. En distintas entrevistas ha explicado que allí puede disfrutar de una vida mucho más tranquila y cotidiana, alejado del reconocimiento constante que le acompaña en otros lugares.

Un paseo por el centro, una charla en una taberna o una caminata junto al mar forman parte de esa rutina que tanto valora cuando visita la localidad

Con cerca de 29.000 habitantes, Rota combina playas, historia y una personalidad difícil de encontrar en otros municipios de la Costa de la Luz.

Su pasado marinero convive con la influencia que dejó la instalación de la Base Naval estadounidense a mediados del siglo XX, una circunstancia que marcó profundamente la evolución del municipio y le otorgó un carácter abierto y cosmopolita.

Un pueblo marcado por el mar y la historia

Un casco histórico conserva el encanto de las tradicionales villas gaditanas, con calles estrechas, fachadas encaladas y plazas donde el ritmo parece discurrir con más calma.

Uno de los edificios más representativos es el Castillo de Luna, una fortaleza levantada en el siglo XIII por Guzmán el Bueno para proteger la bahía y que, tras siglos de historia, alberga hoy la sede del Ayuntamiento.

Muy cerca se encuentran otros lugares emblemáticos como la Parroquia de Nuestra Señora de la O, construida durante el siglo XVI, cuyo interior reúne elementos góticos, platerescos y barrocos, o la Capilla de la Caridad, un pequeño templo barroco que continúa siendo uno de los edificios religiosos más queridos por los vecinos.

Pasear sin rumbo por el centro histórico permite descubrir rincones llenos de flores, patios cuidados con esmero y calles donde todavía se conserva el ambiente de la Rota más tradicional.

Playas, corrales de pesca y naturaleza

El mar es el gran protagonista del municipio. La Playa de la Costilla, situada junto al casco urbano, es una de las más conocidas de la localidad gracias a la calidad de sus aguas y a su amplio paseo marítimo.

Quienes busquen un entorno más tranquilo pueden acercarse hasta Punta Candor, una playa rodeada de dunas y pinares que conservan un ambiente mucho más natural.

Otro de los grandes símbolos de Rota son los Corrales de Pesca, un sistema artesanal formado por muros de piedra que aprovechan las mareas para capturar peces y mariscos. Este ingenioso método, cuyos orígenes se remontan a la época romana, está considerado uno de los elementos patrimoniales más singulares del litoral gaditano.

Un mercado con sabor local y restos romanos

Uno de los mejores lugares para conocer la esencia gastronómica del municipio es el Mercado Central de Abastos, construido alrededor del antiguo claustro del convento de la Merced. Entre sus puestos es posible encontrar pescado fresco, frutas, verduras y algunos de los productos más representativos de la huerta roteña.

A escasos metros del mercado sorprenden las antiguas piletas de salazón romanas, restos arqueológicos de una antigua factoría dedicada a la conservación del pescado que recuerdan la importancia que tuvo esta actividad hace casi dos mil años.

La visita puede continuar por la Plaza de la Merced, presidida por la histórica Torre de la Merced, antes de recorrer las calles del casco antiguo hasta llegar nuevamente al mar.

La urta a la roteña, el plato que todo visitante debería probar

Si hay una receta que identifica a Rota es la urta a la roteña. Este pescado de roca se cocina con tomate, cebolla, pimientos y vino de la zona, dando lugar a uno de los platos más representativos de la cocina gaditana.

La experiencia gastronómica suele completarse con una copa de Tintilla de Rota, un vino elaborado con una variedad autóctona que durante años estuvo cerca de desaparecer y que hoy vuelve a ocupar un lugar destacado entre los vinos andaluces.

Junto a esta cocina tradicional conviven numerosos restaurantes que incorporan influencias internacionales, una herencia de la convivencia con la Base Naval que ha enriquecido la oferta culinaria del municipio.

Qué visitar cerca de Rota

Además de disfrutar de sus playas y de su casco histórico, Rota es un excelente punto de partida para descubrir otros rincones de la Bahía de Cádiz. Muy cerca se encuentran localidades como El Puerto de Santa María, Chipiona o Sanlúcar de Barrameda, conocidas por su patrimonio histórico, sus bodegas y algunas de las mejores playas de la provincia.

El entorno también ofrece rutas entre pinares, carriles bici y senderos costeros que permiten conocer otra cara de la Costa de la Luz, mucho más tranquila y ligada a la naturaleza.

No resulta extraño que Joaquín Sabina haya convertido Rota en uno de sus refugios habituales. Entre fortalezas medievales, playas abiertas al Atlántico, tradición marinera y una gastronomía profundamente vinculada al mar, esta localidad gaditana reúne muchos de los ingredientes que explican por qué sigue siendo uno de los destinos con más personalidad del litoral andaluz.