Unai Simón destaca por haber sido uno de los grandes protagonistas del Mundial 2026, gracias a esas siete porterías a cero que fueron decisivas para que España levantara su segundo título mundial y que le valieron el Guante de Oro.
Sin embargo, lejos de los estadios y de la presión del fútbol de élite, el internacional español siempre mantiene un vínculo muy especial con el lugar en el que empezó todo: Murgia, el pequeño pueblo alavés en el que nació.
Con apenas 1.200 habitantes, esta localidad situada en el valle de Zuia conserva el ambiente tranquilo de los pueblos del interior de Álava. A unos 20 kilómetros de Vitoria-Gasteiz y a poco más de 40 minutos de Bilbao, Murgia es además una de las principales puertas de entrada al Parque Natural del Gorbeia, un enclave donde la naturaleza y el patrimonio histórico conviven en perfecta armonía.
Mucho antes de convertirse en portero del Athletic Club y de la Selección Española, Unai Simón comenzó a jugar al fútbol en las categorías inferiores del A.D. Zuia, el club de su localidad. Esta es una de las razones por las que Murgia sigue siendo el lugar al que está ligado desde su infancia.
El municipio es la capital del valle de Zuia y destaca por conservar una arquitectura tradicional que refleja la historia de esta comarca alavesa. Pasear por sus calles permite descubrir antiguas casas señoriales, caseríos centenarios y edificios que recuerdan la importancia que tuvo esta localidad a lo largo de los siglos.
Palacios, casonas y edificios con historia
Uno de los mayores atractivos de Murgia es su patrimonio arquitectónico. Entre sus construcciones más destacadas sobresalen el Palacete de Vea Murgia, el Palacete de Corral, el Palacio de la Marquesa, el Palacio Vivancos o la histórica Casa Iradier, ejemplos del carácter señorial que todavía conserva el municipio.
También merece una visita el edificio del Ayuntamiento, terminado en 1766 y considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura tradicional vasca de la zona. Muy cerca se encuentra la iglesia de San Miguel, construida entre comienzos del siglo XIX, además del convento de las Carmelitas Descalzas y otros edificios históricos que ayudan a entender la evolución de la localidad.
A todo ello se suman los antiguos caseríos repartidos por el municipio, muchos de ellos levantados entre finales de la Edad Media y los siglos posteriores, que conservan la esencia rural del valle de Zuia.
Un jardín con árboles centenarios
Uno de los rincones más sorprendentes de Murgia es Villa Jesusa, un jardín histórico donde conviven especies de gran valor botánico, entre ellas imponentes secuoyas y araucarias que llevan décadas formando parte del paisaje.
Muy cerca se encuentra otro de los espacios naturales más singulares de la zona: el bosque de Jugatxi, conocido por sus grandes hayas y robles trasmochos de formas caprichosas.
En mitad de este entorno se esconde la ermita de Jugatxi, un pequeño templo del siglo XIII rodeado de naturaleza que se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados del municipio.
Quienes quieran seguir descubriendo el patrimonio local también pueden visitar la torre dedicada a San Martín o acercarse al museo instalado en la Casa Oregi, donde se explica la tradición apícola de esta comarca y el proceso de elaboración de la miel del Gorbeia.
Entrada al Parque Natural del Gorbeia
Más allá del casco urbano, el gran atractivo de Murgia es su privilegiada ubicación junto al Parque Natural del Gorbeia, el mayor espacio protegido del País Vasco. Este territorio, famoso por sus extensos hayedos, robledales y montañas, ofrece decenas de rutas para senderistas y amantes de la naturaleza.
Uno de los recorridos más conocidos conduce hasta la cima del monte Gorbea, de 1.482 metros de altitud, presidida por su icónica cruz metálica y con unas vistas espectaculares sobre los valles que rodean la montaña.
Muy cerca también se encuentran algunos de los lugares más visitados del parque, como los Hayedos de Altube, especialmente llamativos durante el otoño; el Humedal de Saldropo, un espacio de gran valor ecológico; o la espectacular cascada de Gujuli, donde el río Jaundia se precipita desde un salto de más de cien metros.
Qué visitar cerca de Murgia
A pocos kilómetros del municipio se alza el Santuario de Nuestra Señora de Oro, construido sobre un promontorio rocoso que domina el valle de Zuia. Desde este enclave se obtienen algunas de las mejores panorámicas del entorno y parten varias rutas que recorren las conocidas Peñas de Oro.
Otra opción es acercarse a la Casa del Parque del Gorbeia, situada en Sarria, donde los visitantes pueden planificar excursiones y conocer la riqueza natural de este espacio protegido antes de recorrer sus senderos.
No es difícil entender por qué Unai Simón mantiene un vínculo tan especial con Murgia.
Entre palacios históricos, jardines con árboles centenarios, bosques que parecen sacados de un cuento y algunos de los paisajes más espectaculares del País Vasco, este pequeño municipio alavés conserva intacta la tranquilidad que contrasta con el ritmo frenético del fútbol profesional y sigue siendo uno de los grandes tesoros naturales de Euskadi.
