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En el corazón del archipiélago de las Islas Cíes, se encuentra uno de los arenales más espectaculares de Europa. Sus aguas cristalinas, su arena blanca y fina y el entorno natural que la rodea la convierten en un destino único para quienes buscan disfrutar de la naturaleza en estado puro.

Más que una simple franja costera, Rodas es un lugar donde la belleza del paisaje, la biodiversidad y la tranquilidad se unen para ofrecer una experiencia inolvidable. Situada en la provincia gallega de Pontevedra, esta maravilla de la naturaleza forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.

Es, sin duda, la bahía más famosa de las Islas Cíes y está ubicada entre las islas de Monteagudo y do Faro. Cuenta con aproximadamente 1,2 kilómetros de longitud, y con una laguna a sus espaldas, que la hace muy especial y fácil de reconocer por todo el mundo.

Un tesoro natural entre dunas y aves

Al tratarse de un ecosistema protegido, su estado de conservación es siempre excepcional. Más allá del color esmeralda de sus aguas, es destacable mencionar que junto a ella se conservan zonas de dunas naturales. Asimismo, sus temperaturas cálidas, pero no extremas, permiten disfrutar de un largo día costero.

Uno de los reconocimientos más importantes que recibió, fue en el año 2007, cuando el prestigioso diario británico The Guardian la denominó “la mejor playa del mundo”. Esto llamó la atención del público general y es una de las razones por las que recibe miles de visitantes cada año.

Dejando a un lado el turismo de sol, mar y desconexión que ofrece, las posibilidades que brinda este lugar son muchas: desde excursiones familiares y escolares, hasta practicar, por ejemplo, kayak, una actividad que atrae a muchos jóvenes a este archipiélago.

Por otro lado, el turismo ornitológico está muy presente entre sus singulares actividades. Es decir, la observación de aves, ya que aquí anidan especies como la gaviota patiamarilla y el cormorán moñudo. Otras actividades acuáticas, como buceo y snorkel, son perfectas debido a sus zonas habilitadas para sumergirse.

Guía práctica para tu visita

Su único acceso es en barco (ferry) desde puertos como Vigo, Cangas o Moaña. El trayecto dura entre 40 y 50 minutos y el precio del billete de ferry ronda a partir de los 22,50 €.

Al ser un espacio natural protegido, es obligatorio tramitar una autorización previa de la Xunta de Galicia para visitar las islas, aunque la gran mayoría de navieras gestionan este permiso al comprar el billete de barco.

Para hacer de la experiencia más completa y gratificante, el entorno cuenta con restaurantes cercanos y un camping en la isla, en el cual para pernoctar se requiere un permiso especial de acampada. Es importante destacar el hecho de que en toda la isla no hay papeleras para proteger la fauna local.

Por lo tanto, todo residuo que se genere durante la estancia se debe llevar de vuelta en una bolsa para conservar su espacio limpio e impecable.