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Lejos de los focos y del ritmo frenético de los rodajes, muchos rostros conocidos buscan refugio en pequeños pueblos donde poder desconectar. José Coronado es uno de ellos. El actor madrileño encuentra esa tranquilidad en Casarrubios del Monte, un municipio toledano de unos 7.000 habitantes que combina naturaleza, patrimonio y una historia sorprendente.

Conocido por sus papeles en series como Entrevías o Periodistas, el intérprete lleva años disfrutando de este rincón de la provincia de Toledo. Allí posee una finca en la que dedica parte de su tiempo a una de sus grandes aficiones: la jardinería. Allí desconecta de la ciudad y recupera energías antes de afrontar nuevos proyectos profesionales.

Además, la relación de la familia Coronado con este municipio se ha estrechado con el paso de los años. Su hijo, Nicolás Coronado, también ha encontrado en este entorno el lugar ideal para desarrollar un estilo de vida mucho más ligado a la naturaleza y alejado del bullicio de Madrid.

El refugio de José Coronado

Casarrubios del Monte es una localidad con un enorme peso histórico pese a su reducido tamaño. Situada al norte de la provincia de Toledo, conserva un importante legado monumental que recuerda la relevancia que llegó a tener siglos atrás.

Uno de los episodios más destacados de su historia tuvo lugar en septiembre de 1468, cuando el rey Enrique IV permaneció en la villa para proclamar heredera a su hermana, Isabel la Católica.

Años después, en 1619, durante el reinado de Felipe III, el monarca enfermó cuando regresaba de Lisboa y tuvo que detenerse en Casarrubios del Monte. La presencia del rey obligó al traslado de toda la Corte, por lo que la localidad se convirtió durante 26 días en la capital de España, un episodio tan breve como singular.

Ese pasado sigue muy presente en sus calles y es uno de los grandes atractivos de un municipio que combina tranquilidad, patrimonio y un entorno natural que invita a desconectar.

Un patrimonio histórico único

La gran joya monumental de Casarrubios del Monte es su castillo de estilo gótico-mudéjar, levantado entre finales del siglo XV y principios del XVI. Construido con muros de sillarejo revestidos de ladrillo, foso y robustas torres, perteneció a la familia Chacón, a los condes de Miranda y posteriormente al ducado de Alba. En la actualidad está protegido como Bien de Interés Cultural.

Muy cerca se encuentra el Palacio de los Señores de Casarrubios, otro de los edificios más representativos del municipio. De estilo gótico y construido en el siglo XV, acogió al emperador Carlos V durante una de sus estancias en la localidad en el año 1525.

José Coronado tiene en Casarrubios del Monte su refugio desde hace casi 40 años. E.E.

El patrimonio religioso también ocupa un lugar destacado. De la antigua iglesia de San Andrés, derribada en el siglo XVIII debido a su deterioro, todavía se conserva su torre barroca, conocida popularmente como la Torre Mocha, convertida hoy en uno de los símbolos del municipio.

Parte del patrimonio artístico del antiguo templo se trasladó a la iglesia de la Natividad, un edificio de estilo herreriano que alberga un pequeño museo con obras de Alonso Cano, Jusepe Leonardo y Antonio Pizarro. Entre sus piezas más valiosas destacan un gran lienzo del Martirio de San Andrés, fechado en el siglo XVII, y una imagen de la Virgen realizada en el siglo XVI.

Qué ver en Casarrubios

Más allá de sus monumentos, Casarrubios del Monte invita a recorrer su casco histórico sin prisas. Uno de los primeros lugares que llama la atención es el Rollo de Justicia, símbolo del antiguo poder jurisdiccional de los señores de la villa y uno de los elementos patrimoniales más representativos del municipio.

El recorrido puede continuar por la ermita de San Sebastián, el Monasterio de Santa Cruz y la Plaza de España, auténtico centro social y administrativo de la localidad, donde todavía se recuerda el importante papel que desempeñó el pueblo durante la estancia de la Corte en el siglo XVII.

Desde allí merece la pena acercarse hasta la Torre Mocha y pasear por la calle del Hospital, donde se encontraba una de las juderías más importantes de la provincia de Toledo durante los siglos XIV y XV. Sobre el solar que ocuparon la antigua sinagoga y los baños judíos se construyó en 1530 el Hospital del Corpus Christi, del que todavía se conserva parte de su legado histórico.

Para quienes buscan disfrutar del entorno natural, el histórico Camino de Guadalupe atraviesa las inmediaciones del municipio. Durante siglos fue utilizado por peregrinos y viajeros que se dirigían hacia el famoso monasterio extremeño, y hoy permite descubrir otra perspectiva de este rincón toledano.

Con un patrimonio monumental de gran valor, una historia marcada por reyes y emperadores y un ambiente tranquilo rodeado de naturaleza, Casarrubios del Monte se ha convertido en el lugar perfecto para desconectar. No es casualidad que José Coronado haya elegido este municipio como uno de sus refugios favoritos lejos de los focos.