El universo de 'Juego de Tronos' vuelve a estar de moda gracias al estreno de 'El caballero de los Siete Reinos', el nuevo spinoff de HBO que nos traslada un siglo antes de los acontecimientos de 'Canción de hielo y fuego'.
Aprovechando el regreso de esta querida saga de fantasía, es buen momento para realizar una escapada a uno de los lugares más emblemáticos de España que sirvió como escenario para recrear, en la vida real, la imponente Rocadragón, el ancestral hogar de los Targaryen visto en la mencionada 'Juego de Tronos' y también en 'La casa del dragón'.
Gran parte del universo de George R.R. Martin se ha filmado en nuestro país, en localizaciones tan destacadas como Granada, Girona, Extremadura y Cáceres. Sin embargo, la joya de la corona está en el País Vasco, comunidad autónoma convertida en toda una atracción turística para los mayores seguidores de Poniente.
Rocadragón cobró vida en 'Juego de Tronos' gracias a San Juan de Gaztelugatxe.
Rocadragón, el hogar de los Targaryen, está en España
San Juan de Gaztelugatxe, un colosal islote rocoso que se encuentra en la costa de Bermeo, se convirtió en uno de los escenarios más populares de 'Juego de Tronos' y en toda una atracción turística, y aun a día de hoy sigue siendo un punto de interés y de encuentro para los mayores fans de esta serie.
Aunque 'La casa del dragón' no filmará escenas como tal en el lugar, puesto que se "trasladó" a los actores al escenario mediante una réplica digital en Reino Unido, el paisaje sí aparece como tal en la precuela siendo el querido hogar de los Targaryen, los absolutos protagonistas de 'Fuego y sangre'.
Unido a tierra por un puente de piedra y una escalinata de 241 escalones que conducen a una ermita dedicada a San Juan Bautista en su cima, San Juan de Gaztelugatxe deslumbra a quienes lo visitan por su espectacular belleza natural y por su increíble historia, repleta de leyendas y grandes batallas.
Como es de esperar, el lugar forma parte de un área protegida por su valor paisajístico y acceder no es nada fácil: el terreno exige resistencia a los turistas y sobre todo a aquellos que no conocen el terreno. No obstante, es una pequeña excursión que merece muchísimo la pena y que permite adentrarse de lleno en 'Juego de Tronos'.
Además, hay recompensa: en la cima a 150 metros sobre el mar está la ermita de San Juan Bautista, que fue reconstruida en diversas ocasiones debido a incendios y asedios del pasado.
