Imagen de la construcción del muro sufragado por los vecinos de Alcossebre para protegerse del río Sant Miquel. EE
Costas para la obra de un muro levantado por los vecinos frente al río "ante la inacción del Gobierno" tras la dana
Los residentes de Alcossebre, rescatados en helicóptero en 2024 e inundados otras dos veces después, piden un drenado que la CHJ no ve urgente.
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Sufrieron tres inundaciones en cuatro meses. En la primera, la del 31 de octubre de 2024, tuvieron que ser rescatados en helicóptero. Exigen que la CHJ drene el río San Miguel, que desemboca en Alcossebre (Castellón). El Ayuntamiento les apoya. Pero, ante la decisión técnica de no hacerlo de forma urgente, los vecinos decidieron defenderse por su cuenta.
Llevan invertidos 50.000 euros en 149 metros de muro de cemento armado, e iban a continuar hasta el final de su urbanización, que concluye en la desembocadura. Informaron de sus planes a la CHJ, y la Confederación Hidrográfica del Júcar no se opuso a los trabajos, al realizarse en propiedad privada. Pero no contaban con las objeciones de otro organismo estatal: Costas.
Así lo relata a EL ESPAÑOL Rafael Pauner, el vecino de esta zona inundable de Cap i Corb (Alcossebre) que ha impulsado la iniciativa. Con la determinación de construirlo, aunque tuviera que costearlo él solo para proteger su casa, abanderó el proyecto e involucró a otros residentes, que también aportaron fondos.
La obra, sin embargo, pretendía extenderse otros 128 metros más hacia el mar con una inversión adicional de 18.000 euros. Pero en este tramo final tan solo luce ahora la estructura de acero del pretendido muro. Antes de verter el hormigón, los vecinos recibieron la visita de un inspector de Costas. Les requirió el permiso de obras, y carecían del mismo.
"Al no tenerlo, nos pidió verbalmente que detuviéramos las obras y nos avisó de que seríamos notificados". Esto último no ha ocurrido todavía, mes y medio después de dicha inspección. Según le explicó el inspector a Pauner, la construcción no autorizada contravenía la Ley de Costas.
"Ni te protegen ni te dejan protegerte"
Los residentes, si bien acatan la decisión y han detenido los trabajos, lamentan que sea precisamente el Gobierno quien se oponga a "el remedio que han dado los vecinos ante la inacción del propio Gobierno". "Ni te protegen ni te dejan protegerte", lamenta Pauner, que insiste en que han sufrido "tres inundaciones en cuatro meses".
Tanto los residentes del lugar como el Ayuntamiento de Alcalà de Xivert-Alcossebre responsabilizan de los graves daños que causó la riada del 31 de octubre de 2024, dos días después de la de Valencia, a la gran abundancia de sedimentos en el cauce.
"Al haber tanto material y bajar tanta agua, esta se expandió a sus anchas y lo arrasó todo", relatan. Los vídeos de lo que ocurrió en aquella jornada son aterradores. El río parecía más bien un mar marrón de amplitud indeterminada.
La CHJ, preguntada al respecto por EL ESPAÑOL, explica que no urge hacer un drenado en la actualidad porque la gran avenida de la dana ha limpiado el cauce. Lo ha dejado, al menos, en mejores condiciones de las que se encontraba.
"Hace unos meses se comunicó con el alcalde de Alcala de Xivert para informarle de los resultados de los estudios realizados en la desembocadura del río San Miguel, tal y como el organismo se comprometió a hacer en la visita a la zona realizada a mediados del año pasado", explican.
En dicha visita, "la percepción de los técnicos fue que la desembocadura del río San Miguel estaba acumulando gran cantidad de gravas que dificultaban el desagüe de dicho cauce". Para constatarlo, "se realizó un vuelo LíDAR de la desembocadura después de la dana y se ha comparó con el anterior vuelo LíDAR realizado por el Instituto Geográfico Nacional".
El resultado no respondió a la tesis inicial. "Después de realizar este estudio, el resultado fue que, como no podía ser de otra forma, la magnitud de los caudales de la dana de octubre del 2024 provocó el arrastre de los sedimentos de la desembocadura en mayor proporción que su depósito, de forma que tras la dana la cantidad de sedimentos de la desembocadura es menor que antes de la dana", indica la CHJ.
"Por lo tanto, la conclusión es que el episodio de avenida extraordinaria no supuso realmente un empeoramiento de la capacidad del cauce. Tampoco la vegetación existente supone un problema para la capacidad del cauce, sino que, al contrario, atenúa la velocidad del agua en caso de avenida, minimizando el riesgo", argumenta el organismo.
Para la CHJ, "el problema es que hay viviendas construidas en zona inundable, a escasos 200 metros del cauce, en algunos casos incluso menos".
"No obstante, tal y como se acordó con el consistorio, el organismo está trabajando con el servicio Provincial de Costas de Castellón para establecer un protocolo para poder utilizar áridos de la desembocadura de los cauces para la regeneración de playas, de forma que se pueda mejorar en la medida de lo posible la capacidad de desagüe", concluye la CHJ.
Tal explicación en absoluto convence a los vecinos. "Es que no fue solo la inundación de la dana. Se volvieron a inundar nuestras casas el 13 de noviembre de 2024 y el 3 de marzo de 2025. La realidad les desmiente", aseveran.
El Ayuntamiento está en sintonía con sus residentes. El pleno del consistorio aprobó una moción el pasado mes de septiembre "solicitando al Gobierno de España y la Confederación Hidrográfica del Júcar medidas para evitar nuevas inundaciones en la desembocadura del río San Miguel".
La moción salió adelante con los votos a favor del Partido Popular y la abstención de PSOE y ALC. Ni siquiera los socialistas, de los que depende la CHJ, se opusieron a la reivindicación.