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Es la superestrella del pop español. De eso no hay duda. Valencia se rindió a sus pies en una primera noche mágica en el Roig Arena.

Aitana volvió a demostrar que es la "chica perfecta" sobre el escenario, pero también dejó un mensaje que debió calar a las más jóvenes: "Todas somos perfectas, con nuestras imperfecciones, que nadie nos diga lo contrario".

Porque esa canción, que lleva el mismo nombre y originalmente canta junto a Alaska, es en realidad una crítica a la presión social por encajar en un cuerpo "normativo" y por mantener un comportamiento adecuado.

Recostada desde la cama de ese Cuarto Azul -el de su infancia- que articula toda la narrativa del concierto -y del propio disco-, la catalana emergió para interpretar 6 de febrero.

Y se desató la locura. Las miles de 'aitaners' ataviadas con prendas azules y estrellas plateadas enloquecían al ver aparecer a su artista favorita.

Algunas, incluso, contaron a este diario que habían llegado al recinto a las 7:00 de la mañana.

Pero las horas de espera no habían quitado ni una pizca de energía e ilusión a una madre e hija que ocupaban los puestos 18 y 19 de la cola -así lo indicaba en su mano para evitar perder el turno-, a escasos minutos de que empezase el concierto.

Muchas portaban pancartas en las que se leía que uno de sus sueños era abrazarla. "Ahora bajo y os abrazo", respondió la catalana.

Porque en ese recorrido en el que bajó al foso a sentir el calor de sus fans con Desde que ya no hablamos (una de las canciones menos escuchadas pero de las más especiales para ella), apareció en pantalla Marta Mercader, fallera mayor infantil de Valencia 2026 -que ya demostró ser una fiel seguidora-.

La pequeña, que se agolpó en la primera fila para tocar la mano a su ídola, preparó una pancarta donde le decía a la artista quién era.

Para Marta, Aitana es su cantante favorita. Ya lo decía en las entrevistas durante las pruebas como preseleccionada para ser fallera mayor infantil de Valencia.

Una vez en el cargo, hasta le hizo un homenaje: su traje oficial como fallera mayor infantil de Valencia lleva por nombre 'Azul cristalino' en honor a la letra de la canción Cuarto azul.

Además, también recogió de entre el público una Aitana fallera de cartón, momento en el que afirmó que le encantaría vestirse con la indumentaria valenciana algún día: "Me hace mucha ilusión, no sé si es apropiación cultural pero me gustaría venir a las Fallas".

Marta Mercader, fallera mayor infantil de Valencia 2026, en el concierto de Aitana. Raquel Granell

A lo largo de las casi dos horas de espectáculo, Aitana mostró su faceta más íntima, con baladas como Cuando hables con él, Música en el cielo o la mítica Vas a quedarte, que logró dejar al recinto completamente hipnotizado con un foco que destellaba desde la propia cantante.

También exhibió su lado más sensual con una coreografía adaptada al nuevo dancebreak de Miamor con Toxic de Britney Spears.

Pero, sobre todo, reinaron las ganas de pasarlo bien, en una auténtica celebración colectiva: Las Babys levantó a bailar a todo Roig Arena y reunió sobre la tarima a familiares, bailarines y allegados.

La fiesta montada allí arriba dio paso a un desenlace cargado de emoción con La chica perfecta.

Y, con Conexión psíquica, la misma que le conecta con sus fieles seguidores, llegó el final de la noche, mientras invitaba al público a corear con fuerza su estribillo.

Aitana actúa ante más de 16.000 personas en el Roig Arena. Raquel Granell

El single que se ha posicionado como uno de los mayores éxitos del pop nacional reciente, Superestrella, puso el broche final del primer concierto de Aitana en Roig Arena.

La cita se repetirá este viernes 22 de mayo, nuevamente ante más de 16.000 fans -algunos ya esperan en el exterior-, que volverán a cantar sus canciones favoritas al unísono.