Escaparate de una pastelería con roscones de Reyes.
El dulce valenciano que sustituye al Roscón de Reyes tradicional: "Es una receta con origen en el siglo XVI"
Se trata de una pieza compacta, de textura firme, pensada para consumirse en pequeñas porciones compartidas y elaborada con mazapán.
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El Roscón de Reyes es, a día de hoy, un imprescindible en las comidas familiares del día de Reyes. De nata y trufa, seco o con innovaciones como relleno de tarta de queso, las posibilidades son infinitas.
Sin embargo, en Valencia, la celebración de la Epifanía cuenta con un dulce propio y diferenciado del resto de España: la casca de Reyes, conocida como Casca de Reis; una tradición que continúa como una alternativa real al tradicional y popular Roscón de Reyes.
Tal y como detallan las diferentes autoridades gastronómicas valencianas, la casca de Reyes es un dulce típico elaborado a base de mazapán, cuya existencia se remonta al siglo XVI.
Este dulce aparece ligado a las celebraciones de Reyes Magos y al intercambio de regalos, especialmente entre padrinos y ahijados, formando parte de un ritual festivo profundamente arraigado en la cultura local.
A diferencia del clásico Roscón, la casca no es una masa fermentada. Se trata de una pieza compacta, de textura firme, pensada para consumirse en pequeñas porciones compartidas.
Este dulce cuenta con una base de mazapán y está elaborado con almendra molida y azúcar, ingredientes muy presentes en la repostería mediterránea desde la Edad Media.
El relleno más tradicional de la casca es el boniato confitado, un producto típico de la Navidad valenciana, aunque también existen variantes con yema o cabello de ángel.
La casca suele presentar una forma alargada, similar a una serpiente, o bien circular, diferenciándose visualmente del roscón tradicional.
Casca de Reis. Claudia y Julia
En su superficie se decora con frutas escarchadas, azúcar y, en ocasiones, figuras simbólicas, reforzando su carácter festivo y su vinculación con la noche de Reyes, algo en lo que se asemeja más al dulce más clásico de la Navidad.
Durante siglos, la casca fue el dulce predominante del Día de Reyes en Valencia, hasta que el roscón comenzó a imponerse con la industrialización repostera.
Sin embargo, en los últimos años, la casca ha recuperado protagonismo gracias a la reivindicación de la gastronomía tradicional valenciana y sus recetas históricas.
En la actualidad, la casca de Reyes se mantiene como símbolo de identidad local, recordando que las celebraciones también se expresan a través de dulces con historia.
Elaboración
La elaboración comienza preparando el mazapán, mezclando almendra molida con azúcar y clara de huevo hasta obtener una masa homogénea y maleable para trabajar.
El boniato se cuece lentamente con azúcar hasta lograr una confitura espesa y aromática, que se coloca en el interior del mazapán antes de cerrar la pieza.
Una vez formada, la casca se hornea a temperatura moderada, ya que el mazapán no requiere una cocción intensa y podría secarse si se excede el tiempo.
El resultado es un dulce de sabor intenso, muy diferente al roscón relleno de nata o crema que se ha popularizado en gran parte del país.