"El absentismo laboral es un problema muy complejo y multifactorial que es ya una de las principales preocupaciones de las empresas". Con más de 1,5 millones de personas que no acuden a su puesto de trabajo en España, el absentismo se ha convertido en un problema para las compañías, no solo por su coste económico, sino por su coste humano.
Sobre el problema del absentismo en España, sobre todo enfocado en el sector servicios, y las posibles soluciones para abordarlo, han reflexionado los expertos en el XIV Encuentro #DecirHaciendo de Consum 'Bienestar laboral y absentismo' que se ha celebrado este jueves en Valencia.
En el encuentro han participado el director general de ASEDAS, Ignacio García Magarzo; la doctora en Psicología y responsable de proyectos de investigación y gestora de absentismo en Umivale Activa, María Davcheva; el psicólogo clínico y director general de Mentelem, Alejandro Pereira; y la ejecutiva de Prevención de Riesgos Laborales de Consum, Celia Núñez.
El primero en intervenir ha sido el director general de ASEDAS, Ignacio García Magarzo, quien ha advertido de que el crecimiento continuado del absentismo supone "un grave perjuicio tanto para la competitividad de las empresas como para los propios trabajadores, que asumen una carga de trabajo extraordinaria en las bajas más cortas".
"El absentismo se ha duplicado desde antes de la pandemia. Nuestro sector no es de los peores, estamos ligeramente por encima de la media, pero aquí hablamos de un problema muy complejo", ha explicado.
En concreto, ha señalado que hay diferencias en la tasa de absentismo según las comunidades autónomas, los sectores laborales, qué días de la semana se pide y el perfil de trabajadores que lo solicita.
Asimismo, García ha apuntado que la diferencia en los tiempos de recuperación de determinadas patologías entre la sanidad pública y las mutuas evidencia la necesidad de adoptar medidas que permitan agilizar la recuperación de la salud de los trabajadores.
Para evidenciar por qué es un problema en las empresas, el experto ha detallado los datos presentados por la propia Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), que afirman el coste de las bajas por contingencias comunes en la distribución alimentaria alcanzó los 1.180 millones de euros en 2025, un 13 % más que el año anterior y un 155 % más que en 2018.
En la misma línea, María Davcheva ha explicado que el absentismo laboral es un "fenómeno complejo en el que confluyen factores sanitarios, organizativos, regulatorios y sociales".
De hecho, a partir de estudios elaborados conjuntamente entre Umivale Activa y el Ivie, la experta ha destacado que España registra niveles históricos de absentismo por incapacidad temporal, cuya tasa ha pasado del 4,12 % de las jornadas en 2018 al 5,94 % en 2024.
Entre las principales causas de ese incremento, señaló el aumento de los problemas de salud mental y los trastornos musculoesqueléticos, el crecimiento de las bajas de larga duración y la repetición de procesos de incapacidad temporal en una parte de la población trabajadora.
Salud mental
Por su parte, Alejandro Pereira ha defendido que la reducción sostenible del absentismo pasa por combinar la mejora de las condiciones de trabajo con una atención individualizada a las necesidades de cada persona.
Asimismo, ha incidido en que la Comunitat Valenciana presenta la mayor prevalencia de trastornos mentales de España (25,1%), frente al 15% de la media nacional, según el Plan Valenciano de Salud Mental y Adicciones 2024-2027.
El psicólogo clínico ha apuntado la importancia de crear entornos laborales que favorezcan la escucha, la confianza y la detección temprana de posibles problemas, así como ofrecer apoyo a los trabajadores que atraviesan situaciones de malestar emocional.
Además, ha destacado que las iniciativas de bienestar deben formar parte de una estrategia integral. "Las empresas de la Comunitat Valenciana tienen un papel importante en el cuidado de la salud mental de sus equipos. Si queremos abordar el absentismo relacionado con el malestar psicológico, debemos actuar antes de la baja", ha afirmado.
Bienestar como modelo
La ejecutiva de Prevención de Riesgos Laborales de Consum, Celia Núñez Llinares, también ha defendido la necesidad de abordar el absentismo desde una visión más amplia, vinculada a la salud y al bienestar organizacional.
"Hasta ahora el absentismo se ha visto como un porcentaje, pero en realidad es el indicador del estado de salud de las empresas", ha subrayado.
Núñez ha destacado la evolución de Consum hacia un modelo integral de salud y bienestar alineado con su Estrategia de Personas y Bienestar, con iniciativas centradas en la promoción de la salud física y emocional, la conciliación, la formación, el liderazgo saludable y el acompañamiento en los procesos de recuperación.
Asimismo, ha defendido avanzar desde una gestión reactiva de las bajas hacia un enfoque preventivo basado en la creación de entornos de trabajo saludables.
"El absentismo no es el problema, sino el síntoma. No gestionamos el absentismo para mejorar el bienestar; mejoramos el bienestar para que el absentismo deje de ser un problema", ha concluido.
