Eugenio Cámara, Federico Torres, Dani Valero, Bernat Solís e Ignacio García. Biel Aliño

Eugenio Cámara, Federico Torres, Dani Valero, Bernat Solís e Ignacio García. Biel Aliño

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El ingeniero industrial, pieza clave y solución clara ante situaciones de emergencia

Su capacidad de análisis, liderazgo y acción coordinada valió al Colegio oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat el reconocimiento del CGCOII.

Más información: Fotogalería: Debate sobre el papel del ingeniero industrial frente a las emergencias

Valencia
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El 29 de octubre, la dana que azotó la Comunitat Valenciana puso a prueba la capacidad de respuesta de una sociedad entera. Calles anegadas, infraestructuras colapsadas y servicios básicos paralizados marcaron las horas más duras tras una catástrofe que no solo exigió medios, sino criterio técnico, liderazgo y coordinación.

En ese contexto, los ingenieros industriales demostraron una vez más su papel esencial: ser el eslabón que convierte la incertidumbre en soluciones.

Por ese trabajo ejemplar, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana (COIICV) va a recibir el Premio a la Solidaridad y la Actuación Profesional en Situaciones de Emergencia, otorgado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales de España (CGCOII).

Un reconocimiento que pone en valor la implicación altruista y la capacidad técnica de un colectivo que, en los días posteriores a la catástrofe, actuó con rapidez, rigor y humanidad.

Con motivo de este galardón, EL ESPAÑOL y el COIICV organizaron la mesa redonda El papel del ingeniero industrial frente a las emergencias, en la que participaron representantes de Iberdrola, Nedgia (grupo Naturgy) y la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE), además del presidente de la demarcación de
Valencia, Federico Torres.

Un encuentro que permitió reflexionar sobre cómo la ingeniería industrial afronta la gestión de crisis reales, y qué aprendizajes deja cada emergencia para el futuro.

Ingenieros industriales: actuar sobre lo imprevisto

"Trabajamos sobre lo imprevisto, es parte de nuestra vocación", afirmó Federico Torres, presidente del COIICV-Valencia.

Recordó cómo, en las primeras horas tras la dana, apenas había información sobre la magnitud del desastre. "Se quiso dar una respuesta coordinada, con asesoramiento técnico y una visión global y humanitaria", explicó.

Desde el Colegio, se atendió a 295 colegiados potencialmente afectados, de los cuales 65 sufrieron daños, y se canalizaron 150.000 euros en ayudas gracias al apoyo del Consejo General y de los colegios de Santa Cruz de Tenerife, Aragón, La Rioja, Vizcaya, Cantabria y Asturias.

Además, más de 165 colegiados ofrecieron voluntariamente su ayuda profesional a los damnificados, contribuyendo a que los servicios básicos se repusieran "en tiempo récord".

El presidente de la demarcación de Valencia subrayó que la dana debe ser un punto de inflexión para acelerar obras hidráulicas pendientes, especialmente las de la cuenca del Poyo.

"Cuando unos técnicos dan respuesta a un problema, la solución debería ejecutarse al margen del debate político. La prevención es la verdadera lección que deja cada emergencia", afirmó.

EMTRE: la gestión del caos desde el territorio

El primero en narrar la dimensión práctica del desafío fue Eugenio Cámara, director técnico de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE), quien describió las primeras horas tras el temporal como "caóticas".

"La mañana del 30 de octubre fue muy confusa en cuanto a información", recordó. "Dábamos servicio a municipios completamente anegados y a otros que no habían sido afectados, por lo que había que mantener la operatividad habitual mientras gestionábamos la emergencia".

Cámara explicó que uno de los grandes retos fue retirar toneladas de barro, coches y enseres de las calles, en un contexto en el que muchos municipios "habían perdido incluso los contenedores de basura".

En su opinión, la respuesta fue posible gracias a la colaboración público-privada, aunque lamentó la excesiva documentación técnica, económica y administrativa que hubo que generar para acceder a las ayudas económicas, mientras estábamos en plena gestión de la emergencia.

Además, apuntó que "faltó coordinación institucional, porque ni siquiera la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, cuyo papel de coordinación y gestión de los puntos de tratamiento ha sido fundamental, formaba parte permanente del Cecopi, a pesar de que muchas de sus competencias son esenciales" señaló.

Nedgia, grupo Naturgy: adaptar los planes de crisis en tiempo real

Desde el sector energético, Bernat Solís, responsable de Proyectos de Transformación de Infraestructuras de Nedgia, grupo Naturgy, destacó que la clave para responder eficazmente fue la capacidad de adaptación. "Está bien tener planes de crisis, pero lo importante es poder ajustarlos a la realidad sobre el terreno", aseguró.

La compañía recibió más de 2.600 peticiones de asistencia de clientes con problemas en sus instalaciones y se centró en garantizar primero la seguridad de las personas y después la del suministro.

Gracias a un comité de crisis interno y a la coordinación con Cecopi y ayuntamientos, en 15 días se restableció el servicio en todos los municipios afectados.

Solís recordó que la red de gas, al estar enterrada, resistió bien el temporal, aunque las instalaciones domésticas sufrieron daños importantes. "La rapidez de la respuesta fue fruto de la planificación previa, pero también del compromiso humano de los equipos", apuntó.

Iberdrola: anticipar la red del futuro

Por parte de Iberdrola, Ignacio García, responsable del plan Il·lumina de i-DE, destacó el papel de la planificación y la innovación tecnológica en la gestión de crisis eléctricas.

"En las horas siguientes a la dana, más de 180.000 clientes quedaron sin suministro. Sin embargo, en 72 horas conseguimos reponer el 95% del servicio gracias a la movilización de más de 500 profesionales", explicó.

García señaló que la empresa ha hecho del análisis post-emergencia una herramienta clave de mejora: "Revisamos nuestros planes de contingencia después de cada crisis y realizamos simulacros para mantener a los equipos preparados".

El proyecto Il·lumina que Iberdrola desarrolla en la zona afectada y en el que está invirtiendo 100 millones de euros, busca rediseñar y modernizar las instalaciones dañadas.

"Estamos construyendo la red del futuro en los municipios de la dana, con medidas de resiliencia y digitalización que otros territorios no tendrán hasta dentro de 15 o 20 años", afirmó.

De la emergencia a la oportunidad

El encuentro concluyó con una reflexión compartida: cada emergencia deja aprendizajes que fortalecen la ingeniería, pero también a la sociedad.

Los ingenieros industriales no solo diseñan y ejecutan infraestructuras; también lideran en momentos de incertidumbre, coordinan recursos y anticipan soluciones.

Como resumió Federico Torres, "la dana demostró que el ingeniero industrial es una pieza útil y decisiva en la gestión de emergencias. Porque ante la incertidumbre, sabemos decidir. Y esa habilidad, hoy más que nunca, es la que sostiene a una sociedad preparada para afrontar el futuro".