Valencia
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Para muchas mujeres, convertirse en Fallera Mayor de Valencia es mucho más que cumplir un sueño: es su oportunidad de poner voz -y rostro- a una fiesta no solo centenaria, también reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Durante todo un año la máxima representante recoge el testigo de su predecesora -la de 2027 el gran legado que deja Carmen Prades- para, con su carisma e ilusión, mostrarse al mundo fallero y rendirse ante él.

Solo quedan dos días para conocer quién de las 13 mujeres elegidas en el Roig Arena será la embajadora de las Fallas de 2027.

El esperado momento llegará este martes 13 de octubre, cuando la alcaldesa de la capital, María José Catalá, descuelgue el teléfono y marque el número de la afortunada para comunicarle la noticia, en lo que se conoce como el momento de la Telefonada. Las otras 12 restantes pasarán a formar parte de la Corte de Honor.

El camino hasta aquí no ha sido fácil: cada comisión fallera puede presentar a una candidata mayor y una infantil y un jurado elige a un número determinado de representantes por sector -la agrupación de fallas por zonas- para pasar a la siguiente fase.

En total, 73 mujeres y 73 niñas realizan pruebas y entrevistas ante el jurado que vuelve a decidir su futuro en la Gala de Elección, celebrada el pasado sábado 26 de septiembre en el Roig Arena.

Porque solo 13 adultas y 13 infantiles integran las Cortes de Honor, al menos, cada año -y de ellas únicamente dos llegan a ser Falleras Mayores-.

EL ESPAÑOL ha entrevistado a las 13 candidatas adultas para conocer sus inquietudes, su personalidad y sus expectativas de lo que supondría ocupar el cargo más importante de las fiestas josefinas.

Paloma Mora García

Paloma Mora García tiene 28 años y lleva apuntada en la falla Doctor Marañón-Maestro Palau -del sector Mislata- desde los 2 años, cuando su madre les apuntó a su hermana y a ella. Es enfermera y trabaja en el Hospital General de València.

Paloma fue la primera candidata en escuchar su nombre en el Roig Arena. Por unos segundos llegó a pensar que no se referían a ella. "Lo hemos imaginado y soñado tantas veces que, en ese momento, me quedé en blanco. Pero vinieron mis compañeras a abrazarme, salí y ya vi a mi comisión y a mi familia. Me lo quedo para siempre", recuerda.

Entre sus aficiones están el baile, que practica desde pequeña, además de la natación. Las sobremesas de los domingos, acompañadas de juegos de mesa, son uno de sus planes favoritos; especialmente si hay partida de truc con su padre: "Hacemos buen tándem".

Su comisión ha contado este año con el trabajo de Ximo Esteve, ya jubilado. Su falla quiso rendirle homenaje y reivindicar la precariedad del oficio del artista fallero. "Hay que luchar para que tengan buenas condiciones", defiende.

Paloma Mora García, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Paloma también apuesta por mejorar la convivencia con quienes no forman parte del mundo fallero y por potenciar los actos culturales. "Hay que explicar por qué vivimos tanto esta fiesta", señala.

Su traje de valenciana ideal es el suyo de color borgoña, con el que guarda una anécdota: "Me lo compré dos años antes y, hasta que me lo hice, durmió debajo de mí. Era como dormir encima de mis sueños". El color se ha convertido también en un símbolo para su comisión, que ya lo llama "el borgoña de la suerte".

Una Fallera Mayor de València debe "saber escuchar, ser empática, extrovertida y, sobre todo, muy responsable": "Creo que reúno esas cualidades y, junto a la ilusión, me gustaría mucho ser la Fallera Mayor de València".

De la semana fallera se queda con la plantà, incluso con el momento previo en el que llega la góndola con los ninots: "Ves el resultado de todo un año de trabajo del artista fallero". Para ella, además, esa noche representa uno de los valores esenciales de las Fallas: hacer equipo, germanor.

También reivindica la importancia de la lengua valenciana: "Es nuestra lengua y hay que promocionarla y hacer uso de ella".

María Ruiz Such

María Ruiz Such tiene 23 años y pertenece a la falla Vicente Sancho Tello-Chile, del sector Pla del Reial-Benimaclet. Estudia sexto de Medicina, un curso "perfecto" para poderlo compaginar con un posible año como Fallera Mayor de València porque solo tiene prácticas y no exámenes. "Esto solo ocurre una vez y hay que disfrutarlo a tope", asegura.

Con tan solo 5 años se 'plantó' en su comisión un 15 de marzo como 'protesta', hasta que su padre cedió y le apuntó. Ella quería ser fallera. Con el tiempo, toda la familia se unió a la comisión y, de hecho, su padre es directivo desde hace muchos años.

Fuera del mundo de las Fallas, María es catequista y monitora en la parroquia de San Leandro, donde trabaja con niños y jóvenes de entre 7 y 17 años desde que se confirmó: "Mis amigas y yo hemos seguido el legado". También juega al pádel de vez en cuando.

Sobre los artistas falleros, indica que hay que escucharles y reconocer su importancia. "El escaparate para la gente que no entiende las Fallas son las fallas -monumentos-. Y sin artistas falleros no hay Fallas", afirma.

María Ruiz Such, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Le gustaría ser Fallera Mayor de València para compartir su alegría, su ilusión y su inocencia con toda la ciudad. También le encantaría aprender mucho más de lo que ya sabe y convertirse en altavoz de quienes no siempre tienen la posibilidad de expresar lo que piensan.

Elige la plantà y la recogida del ninot indultat porque, señala, "llegas al primer día con más energía y más ganas. Está todo todavía por vivir".

María cree que el valenciano es "muy importante" y destaca el papel de las Fallas en su conservación y difusión, especialmente a través de la literatura de los llibrets. "Es una riqueza con la que contamos y no podemos dejarla de lado", defiende.

Para ella, la Corte de Honor tiene "un papel imprescindible de acompañar a la FMV y de hacerla sentir cómoda y querida allá donde vaya". "En la vida, lo que más se disfruta, se disfruta en equipo y en compañía. Sin su corte, la Fallera Mayor de València no disfrutaría tanto", concluye.

Ana Inés Pérez Gómez

Ana Inés Pérez Gómez tiene 26 años y es de la falla Plaza Santa Cruz, del sector El Carmen. Es ingeniera informática y trabaja en el Instituto Valenciano de Inteligencia Artificial de la Universitat Politècnica de València (VRAIN), donde utiliza la tecnología para el estudio y la investigación de enfermedades como el cáncer.

Entre sus planes de futuro está emprender en el ámbito de la transferencia tecnológica aplicada a la salud de la mujer y estudiar psicología: "Me encantaría".

Desde pequeña ha sido "una enamorada del ballet". También le encantan las manualidades, como la cerámica o hacer pulseras. "Y la lectura y viajar, ya que estamos", bromea.

Para Ana Inés, la situación de los artistas falleros es "complicada"; y eso que son "lo esencial de las Fallas". "Sin falla no seríamos Fallas. Hay que poder asegurarles unas buenas condiciones laborales para que ellos puedan seguir desarrollando las fallas como la pieza central de nuestra fiesta", argumenta.

Ana Inés Pérez Gómez, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Se define como una persona "muy natural": "Lo que ves aquí es lo que soy en mi casa". Destaca que tiene un buen don de palabra, algo que considera relevante a la hora de entablar cualquier conversación, "desde con el Rey hasta con un artista fallero o una eminencia de la escritura".

Precisamente le haría ilusión ser la máxima exponente de las Fallas porque se ve capaz de transmitir el amor por la fiesta que le han inculcado desde pequeña.

Su acto favorito es la Ofrenda, aunque también disfruta de las juntas de los viernes en su comisión porque le encanta involucrarse en la organización. Como -mínimo- integrante de la corte de honor, confiesa que, después de sonar su nombre en el Roig Arena, lo primero que pensó fue en vivir la Crida.

Según Ana Inés, el valenciano es "indispensable". "Somos valencianos y es parte de nuestra identidad. Es nuestra lengua y, por tanto, lo más importante", afirma.

"Una sola persona puede pronunciar un discurso, pero no puede acercarse, tocar y conocer lo que piensa cada fallero", añade, sobre la Corte de Honor. Las doce mujeres que la acompañan actúan -apunta- como sus "tentáculos". "Todos los valencianos merecemos esa representación".

Marina Berzal Serrano

Marina Berzal Serrano tiene 27 años y pertenece a la falla Ingeniero José Sirera-Pío IX, del sector La Creu Coberta, desde hace 22 años. Trabaja en el departamento de marketing de una empresa dedicada al sector de la belleza.

Al escuchar su nombre entre las candidatas, se quedó "en shock" porque "no era consciente de todo lo que se venía por delante". Sus compañeras tuvieron que ayudarla a salir y, todavía hoy, se emociona cuando revive la Elección.

Marina se define como una persona muy activa. Practica pádel y pilates, y también participa en los bailes regionales de su comisión. En su tiempo libre le gusta escaparse al mar.

Sobre el oficio de los artistas falleros, reconoce que atraviesan un momento complicado, pero insiste en que son "una pieza fundamental". "Hay que cuidar y preservar este oficio tan nuestro para que nunca se pierda y continúe creciendo", afirma.

Para ella, las Fallas deben seguir evolucionando y adaptándose a la sociedad y el momento actual. En este sentido, destaca el Congreso Fallero como una oportunidad para revisar aquello que requiera cambios y avanzar con las herramientas adecuadas.

Marina Berzal Serrano, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Su traje de valenciana ideal es el que ha estrenado este año: un diseño del siglo XIX, de farol, en color verde y con abundante dorado. "Me gusta muchísimo el metal dorado en los trajes. Para mí es mi traje soñado", reconoce.

Si fuera elegida como Fallera Mayor de València se comprometería a escuchar a los falleros y a mantener una actitud cercana, positiva y alegre. También querría contribuir a dar a conocer las Fallas y acercarlas a todo el mundo.

De todos los actos se queda con la Ofrenda. Le parece un momento "especialmente emotivo" porque culmina el ejercicio fallero y permite agradecer a la Virgen todos los momentos vividos durante el año.

La Falla Municipal de 2027, dedicada a Nino Bravo, le ha despertado una gran ilusión. El cantante "es un referente en todos los aspectos" y celebra que se rinda homenaje a un personaje histórico tan querido por la sociedad valenciana. "Me encanta su música y tengo muchísimas ganas de verla 'plantada'", apunta.

Alejandra Blanco Beltrán

"Una persona cercana y agradecida, consciente de que detrás de la fiesta hay mucho trabajo desinteresado". Así se define Alejandra Blanco Beltrán. Tiene 21 años y es de la falla Avenida Maestro Rodrigo-General Avilés, del sector Campanar.

Estudia el doble grado de Educación Infantil y Educación Primaria, con mención en Pedagogía Terapéutica. Hasta el inicio del proceso para ser candidata a FMV, trabajaba como monitora de actividades extraescolares. "Mi jefe me dijo que me centrase en las pruebas porque era muy difícil compaginarlo. Al enterarse me escribió y me dijo, 'No cuento contigo, ¿no?' Y yo, 'No.'", relata.

En el momento en el que sonó su nombre se acordó de su iaia, quien le ha enseñado a querer esta fiesta. También del resto de su familia y su comisión. "Cuando salí, lo primero que hice fue lanzarles un beso, porque todo esto también es suyo de alguna manera", asegura.

En su tiempo libre disfruta de los suyos y de las escapadas a su pueblo, Rubielos de Mora, en Teruel.

El lema de la falla de su comisión en 2026 -explica- fue Els impossibles y el artista, Enrique y Mario Cardells, representó su propia situación mediante una balanza: en un lado, los artistas; en el otro, el dinero. A su juicio, "están pasando una situación algo difícil y creo que deberíamos reconocer más el trabajo que hacen".

Alejandra Blanco Beltrán, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE EE

Alejandra apuesta por que las comisiones organicen actividades para que los valencianos que se incorporan a la fiesta, "muchas veces por desconocimiento e impulsados por el ocio", aprendan más sobre sus tradiciones.

La joven procede de una familia muy vinculada a la directiva de su comisión y subraya que desde pequeña le han inculcado los valores que, para ella, promueven las Fallas, como son el trabajo en equipo y la solidaridad.

De todos los actos se queda con la Crida, no solo por el momento en las Torres de Serranos, sino también por todo lo que se vive durante ese día: "Por fin llega nuestro mes".

Sobre la Falla Municipal de 2027, le emocionó descubrir una rosa en el diseño, ya que es su flor favorita y la lleva tatuada en recuerdo de su iaia. Además, su indumentarista suele escuchar música de Nino Bravo.

Para Alejandra, el valenciano es una seña de identidad esencial de Valencia y de las Fallas: "Es muy importante mantener vivas las tradiciones".

De la Corte de Honor recalca que cada mujer representa la diversidad del mundo fallero a través de sus sectores, sus comisiones y sus distintas maneras de vivir la fiesta.

Claudia España Bernabeu

Claudia España Bernabeu tiene 24 años y pertenece a la falla Alameda-Francia, del sector Camins al Grau. Estudia veterinaria en la Universidad Católica de València.

Proviene de una familia muy arraigada a la tradición fallera: su abuelo fue Secretario General de Junta Central Fallera; su madre perteneció a la Corte de Honor en 1986; y su hermana Marta, Corte de Honor Infantil 2007.

Esa es una de las razones por las que Claudia conoce de cerca la importancia de este grupo. "Una Fallera Mayor de València no es nada sin su corte", afirma, ya que considera que su papel va mucho más allá que el de acompañar.

Entre sus aficiones están los bailes regionales en su comisión y salir a correr por el antiguo cauce del río.

En su opinión, "hay que cuidar a los artistas falleros y reconocer su trabajo", ya que "sin ellos no existiría esta fiesta". Por eso apuesta por proteger el oficio y animar a niños y jóvenes a estudiarlo para garantizar su continuidad.

Claudia España Bernabeu, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE EE

Las Falleras Mayores de València a las que admira son Marina Civera y Covadonga Balaguer. De la primera reseña la manera en la que se relacionó con todo el mundo y su forma de ejercer el cargo. La segunda, en cambio, es una figura especialmente admirada en su entorno.

Una máxima representante debe ser "cercana, alegre, natural y capaz de que cualquier persona pueda sentirse reflejada en ella", aptitudes que cree compartir.

De la semana fallera se queda con la Ofrenda, pero también disfruta de la recogida de premios, un momento que empieza en el casal y que es de un orgullo "inigualable".

La Falla Municipal de 2027 le hace especial ilusión porque su madre es una gran admiradora de Nino Bravo. También celebra que se haya recuperado un modelo más tradicional, con una figura principal de gran altura y diferentes escenas alrededor.

Asimismo, valora que es fundamental que quienes representan a las Fallas y a València hablen y utilicen el valenciano.

María Miralles Miralles

María Miralles Miralles tiene 26 años y es de la falla Fernando el Católico-Ángel Guimerá, del sector La Roqueta-Arrancapins. Es psicóloga y trabaja por cuenta propia, al mismo tiempo que cursa un máster especializado en trastornos de la conducta alimentaria.

Al escuchar su nombre en el Roig Arena sintió "un conjunto de emociones"; desde alegría, ilusión y hasta gratitud hacia su familia y su comisión.

María disfruta pasando tiempo con su familia y sus amigos. Le gusta viajar, salir a correr por el antiguo cauce del río, pasear y comer o cenar fuera de casa.

Aunque le gustan las Fallas tal y como son, reconoce que siempre hay margen de mejora; por ejemplo, en reducir la contaminación mediante el uso de materiales más sostenibles.

También incide en mejorar las condiciones de los artistas falleros. "Son la pieza fundamental de nuestra fiesta y habría que valorarlos y ayudarlos más", defiende.

María Miralles Miralles, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Su Fallera Mayor de València de referencia es Raquel Alario, integrante de su misma comisión. Destaca de ella su elegancia, su saber estar y, sobre todo, el hecho de que viviera su reinado siendo fiel a sí misma.

Si fuera Fallera Mayor de València, aportaría todo su cariño y dedicación a la fiesta con su sencillez, naturalidad y cercanía. "Yo tengo un apego muy grande a Valencia y me encantaría poder representar a todos los valencianos", traslada.

De entre todos los actos se queda con la Ofrenda que ha vivido siempre desde pequeña con mucha ilusión. Hacerlo como Fallera Mayor de su comisión fue -para ella- "inexplicable".

Para María, el valenciano es fundamental porque forma parte de la cultura. Sobre todo, considera importante que las personas jóvenes lo hablen y que se fomente su uso.

Paula Sebastián Martínez

Farmacéutica de profesión, Paula Sebastián Martínez tiene 25 años y lleva apuntada en la falla Quart-Palomar, del sector El Pilar-Sant Francesc, desde toda la vida. Fue su padre quien le inculcó el amor por las Fallas.

"Mi vida se resume en las Fallas, pasar tiempo con mi familia, hacer ejercicio y visitar mi pueblo, Chulilla, siempre que tengo un huequecito", enumera.

Según la joven, "la fiesta debe darles más valor a los artistas falleros y buscar la forma en la que puedan sobrevivir con los presupuestos tan ajustados que hay".

Le gustaría ser Fallera Mayor de València porque vive la fiesta desde dentro durante todo el año. También destaca su simpatía y su cercanía, cualidades que le permitirían hacer que todo el mundo se sintiera representado.

Paula Sebastián Martínez, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Su momento favorito de las Fallas es la plantà, cuando toda su comisión se reúne la noche del 15 de marzo para 'plantar' y levantar juntos los monumentos.

Consciente de que las Fallas son Patrimonio de la Humanidad, a Paula le encantaría que la gente hablara más el valenciano. Se sorprende especialmente cuando lo escucha mientras trabaja en la farmacia. "Es algo muy nuestro que deberíamos valorar", reivindica.

Su comisión, Quart-Palomar, cuenta con unos 200 falleros y celebra este año sus 175 años de historia. Planta "en un lugar privilegiado", bajo las Torres de Quart, y apuesta especialmente por la calidad de sus fallas, pues lleva muchos años en sección Primera A.

"También participamos en el teatro faller, en cabalgata y hacemos mucho trabajo durante todo el año, todos a una, para tener visibilidad. Queremos que una falla tan histórica continúe con la tradición", añade.

"Un equipo de 13 para todo", resume, sobre el significado que le otorga a la Corte de Honor.

Carmen Ballester Muñoz

Carmen Ballester Muñoz tiene 25 años y es de la falla Músico Espí-Gravador Fabregat, del sector Rascanya. Trabaja en el ámbito sanitario como técnico ortoprotésico; por las mañanas atiende a pacientes ingresados en el Hospital La Fe y por las tardes trabaja en una clínica de ortopedia.

Es fallera desde hace 15 años, aunque su vinculación con la comisión viene de mucho antes. Por motivos de logística no pudo apuntarse antes, pero finalmente lo hizo en el año 2010-2011. "Entré por la puerta grande: fui Fallera Mayor Infantil", recuerda.

Entre sus aficiones están cocinar, leer, viajar y pasar tiempo con sus seres queridos.

Reflexiona que, actualmente, a los artistas falleros se les da menos importancia que antiguamente. No cambiaría aspectos concretos de la fiesta, pero sí cree necesario controlar las faltas de respeto que se producen en las redes sociales. "Hay gente muy mala y puede llegar a hacer mucho daño", señala.

Carmen Ballester Muñoz, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Su traje de valenciana ideal es el que ha llevado como Fallera Mayor de su comisión: un diseño del siglo XVIII en color crema, elaborado con la seda Almudena de la Compañía Valenciana de la Seda. Elegir los colores junto a su madre fue, recalca, "un momento mágico".

Cree que debería ser Fallera Mayor de València por su cercanía, empatía y la forma en la que siente la fiesta, pero sobre todo por su manera de "hacer equipo".

De la semana fallera se queda con la recogida de premios; y sobre la Falla Municipal de 2027 está segura de que será "histórica".

En cuanto al valenciano, reconoce que se habla más en los pueblos que en la capital. Y aunque en su casa se comunican en castellano, apunta que la lengua forma parte de la identidad valenciana y debe cuidarse.

Para Carmen, formar parte de la Corte de Honor -al menos- es "el mayor regalo" que las Fallas le han dado hasta ahora, pues siempre ha sentido una gran admiración hacia las máximas representantes.

Laura Miquel Obarti

Laura Miquel Obarti tiene 26 años y pertenece a la falla Avenida del Oeste-Els Belluters, del sector El Pilar-Sant Francesc. Es enfermera y trabaja en el Hospital La Fe y en el Hospital 9 d'Octubre.

Le encanta hacer deporte y considera que es su forma de desconectar. Va al gimnasio y, además, le gusta leer por las noches para relajarse antes de dormir.

Al escuchar su nombre como una de las elegidas, sintió una emoción enorme: "Estaba pletórica, me cogí el pecho porque realmente no me lo creía".

"Son las Fallas de València y, sin ellos, esto no existiría", declara, sobre los artistas falleros. Por eso defiende la necesidad de preservarlos y cuidarlos, porque forman parte de la tradición y son fundamentales para la fiesta.

Si pudiera introducir un cambio, alargaría el día y reduciría la noche. Empezaría las actividades más pronto y las terminaría antes.

Laura Miquel Obarti, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Su Fallera Mayor de València de referencia es Marta Agustí, de la falla Avenida del Oeste-Els Belluters, que ejerció el cargo en 2009.

Su traje de valenciana ideal es el que ha llevado este año, un diseño del siglo XVIII en azul marino, al que llama San Salvador. Lo diseñó "al dedillo" y lo eligió por cómo le quedaba.

Le gustaría ser Fallera Mayor de València para aportar a todos los valencianos cercanía, naturalidad y germanor. Se define como una persona leal con los suyos y empática, una cualidad que relaciona directamente con su trabajo como enfermera. "Si no, no podría dedicarme a esto", explica.

Su momento favorito de las Fallas es esperar el veredicto de los premios. Este año la espera fue especialmente tensa porque era Fallera Mayor de su comisión, que pertenece a primera A.

Laura está expectante de conocer la propuesta de Pere Baenas, que será el encargado de levantar la figura de Nino Bravo: "Tengo ganas de verle plantar en el Ayuntamiento".

Aunque reconoce que hay personas más o menos valencianohablantes, cree que si alguien habla en valenciano, hay que contestarle en esa lengua porque "todo es educación". Recuerda, además, que muchas personas mayores la utilizan como su lengua habitual y que, por ello, no debería haber ningún problema en responderles en valenciano.

Para Laura, "sin Fallera Mayor de València no hay Corte y sin Corte no hay Fallera Mayor de València", concluye.

Beatriz Blanco Tamarit

Beatriz Blanco Tamarit tiene 24 años y pertenece a la falla Castellón-Segorbe, del sector Ruzafa B. Terminó hace dos años el grado de Ingeniería de Organización Industrial en la Universitat Politècnica de València y actualmente trabaja como ingeniera en el departamento de mantenimiento de una empresa de servicios.

Es fallera desde que nació y fue Fallera Mayor Infantil de su comisión en 2012. Al escuchar su nombre en el Roig Arena, admite que "fue el momentazo" de su vida. Sus compañeras reaccionaron antes que ella y la abrazaron. "No pude contener la emoción y las lágrimas", indica.

En su tiempo libre, Beatriz disfruta de la cerámica, hace ganchillo, lee, dibuja y pinta. Aunque procede del ámbito científico, se define como una persona muy creativa.

En TikTok se hizo viral tras compartir cómo se vestía de valenciana. Todo comenzó con un vídeo grabado junto a su madre, en el que lucía uno de sus trajes y utilizaba la canción Slipping Through My Fingers, de Mamma Mia!. "Ha sido muy curioso ver esa curiosidad de la gente y poder enseñarles un poco", dice.

Considera que los artistas falleros son el pilar fundamental de la fiesta. "Debemos cuidarlos muchísimo, apoyarles y darles oportunidades siempre que podamos", asevera.

Beatriz Blanco Tamarit, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Siempre ha admirado "profundamente" a las Falleras Mayores de València y recuerda con especial cariño los pequeños gestos que ha recibido de ellas: una sonrisa, una foto o un detalle de cariño. Le gustaría devolver esa cercanía y aprender de todas las personas que la rodearían durante el año.

Su día favorito de las Fallas es la Ofrenda porque en su casa son muy devotos de la Mare de Déu dels Desemparats, pero también destaca la plantà y la cremà porque considera que representan los orígenes y el pilar de la fiesta.

Para Beatriz, tanto el castellano como el valenciano han convivido siempre en València y constituyen una de las riquezas de la tierra; también que la Fallera Mayor de València pueda desenvolverse en ambas lenguas y que responda en valenciano cuando alguien le pregunte en esa lengua.

"Estoy segura de que, con el equipazo que tenemos, lo haremos perfectamente", zanja, sobre el ejercicio fallero que les queda por delante.

Cristina Montesinos Ferriol

Cristina Montesinos Ferriol tiene 29 años y pertenece a la falla Avenida Ecuador-Alcalde Burguera, del sector Benicalap. Es maestra de Educación Primaria.

Es fallera desde los tres años y lleva veinte formando parte de su comisión. Cristina está muy involucrada en su comisión, donde forma parte de la directiva y del grupo de bailes regionales. También hace costura y, entre esa actividad, entrenar y salir algún día, ocupa todo su tiempo.

Cuidar a los artistas falleros y reducir el impacto ambiental son dos cuestiones prioritarias para Cristina.

Considera que los falleros deben trabajar para mejorar las condiciones laborales de los artistas falleros. "Son una de las esencias de nuestra fiesta. Tenemos que mantenerlos, preservarlos y, sobre todo, cuidarlos", a su juicio.

También apuesta por que las comisiones hagan un esfuerzo durante la semana fallera, ya que se generan demasiados residuos, especialmente en las comidas, donde se utilizan cientos de platos y vasos de plástico.

Cristina Montesinos Ferriol, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Cree que reúne cualidades para ser Fallera Mayor de València porque se considera una persona muy valenciana, muy fallera y muy vinculada a sus tradiciones. También destaca su naturalidad, su cercanía y su gusto por estar con la gente, hablar y comunicarse.

Además de la plantà, su acto favorito es la recogida de premios, "un momento especial porque toda la comisión vive con ilusión y emoción la posibilidad de recibir un reconocimiento por su trabajo".

De la Falla Municipal de 2027, dedicada a Nino Bravo, le parece una propuesta muy bonita. Asegura el cantante es una figura emblemática de la tierra y que la falla consigue unir a todas las generaciones.

Cristina es valencianohablante y opina fundamental la presencia del valenciano en las Fallas. Destaca el trabajo que se realiza desde la fiesta para mantener y difundir la lengua a través de los bailes regionales, el concurso de llibrets, el teatro en valenciano y la declamación.

Para ella, la Corte de Honor, además de acompañar y apoyar a la Fallera Mayor de València, cumple una función "de unión dentro del colectivo fallero, al acercar los barrios y sectores que representan".

Paula Mayoral Olmos

Paula Mayoral Olmos tiene 27 años y pertenece a la falla Doctor Gil y Morte-Doctor Vila Barberà, del sector La Roqueta-Arrancapins. Trabaja en una consultora de recursos humanos, donde presta servicios de selección de personal a empresas.

Ha vivido las Fallas en dos etapas. De pequeña estuvo apuntada a la falla Espartero, pero durante la adolescencia se dio de baja porque en aquel momento la comisión tenía poca gente joven. Años más tarde, una amiga suya, que fue Fallera Mayor de la comisión, le animó a apuntarse a su actual falla. "Me dijo: 'Apúntate, te vas a sentir como en casa'". Le hizo caso y sigue allí desde entonces.

Fue la última candidata elegida, por lo que vivió una mezcla de sentimientos: alegría por cumplir su sueño, pero también pena por las 60 chicas que se quedaron fuera. "Creo que todas somos muy válidas para estar aquí sentadas", afirma.

Paula se define como una persona muy familiar, alegre capaz de transmitir felicidad a quienes la rodean. Le encanta hacer planes sencillos con los suyos, como sentarse en una terraza y hablar de la vida, y practicar deporte. Esquiadora habitual, también disfruta de la montaña, o de la playa.

Paula Mayoral Olmos, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027. EE

Valora especialmente su capacidad de hacer equipo y de unir a la Corte de Honor durante todo el año, "el apoyo de la Fallera Mayor de València". "Un buen equipo resulta fundamental para acompañarla durante todo el ejercicio".

En su opinión, la fiesta puede evolucionar sin renunciar a sus tradiciones ni a su cultura. Su acto favorito es la Ofrenda y el besamanos de la Virgen, a quién le pide tanto en los buenos como en los malos momentos.

Sobre la Falla Municipal de 2027 comparte que su abuelo Pepe, quien le inculcó el amor por las Fallas, era un gran admirador del cantante. "A Nino Bravo lo hemos escuchado siempre en mi casa. Lo pienso y es el destino", señala.

El valenciano, señala, "no debe perderse" y "todos tienen que aprender de la lengua para poder transmitirla a las futuras generaciones".