La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró.
El pacto del PSOE con toda la izquierda para ir juntos al Senado integrará a Compromís e IU en la Comunitat
Los socialistas propondrán dos nombres en cada provincia, mientras Compromís registrará a uno por Alicante y Valencia, y EUPV en Castellón.
Más información: Los partidos a la izquierda del PSPV-PSOE se alían 'in extremis' y concurrirán el 29-N como 'Compromís-Front Valencià'
La izquierda concurrirá de forma conjunta al Senado el 29-N. El acuerdo, anunciado por la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, permitirá al PSOE y a otras fuerzas progresistas compartir candidatura con el objetivo de concentrar el voto de la izquierda y disputar así al PP su mayoría en la Cámara Alta.
"Nos encontramos ante un momento decisivo. La ultraderecha de PP y Vox quieren sepultar nuestro estado de bienestar, y solo si quienes creemos en la justicia social y la igualdad nos unimos, podremos seguir avanzando. Por eso los partidos de izquierda concurriremos juntos al Senado el 29-N, bajo una única papeleta", ha expuesto Torró.
La coalición, registrada bajo el nombre "Senado de Progreso", está integrada por distintas formaciones que en cada territorio forman parte de Frente Amplio. En el caso de la Comunitat Valenciana, se integrarán en ella Compromís y Esquerra Unida del País Valencià (EUPV).
"Es un acuerdo de país que comprende muchas sensibilidades y que es mas que la suma de sus distintas siglas. Somos muchos partidos, pero hoy sumamos millones de reivindicaciones que darán forma a un futuro lleno de respuestas justas e igualitarias", ha agregado Torró en un vídeo difundido en las redes sociales del PSOE.
El pacto llega después de varios días de conversaciones y dudas que había suscitado en Compromís la posibilidad de compartir estrategia electoral o que esta trasladara un mensaje contradictorio al electorado, dado que para el Congreso los valencianistas han tratado de aglutinar a la izquierda alternativa al PSOE mientras para el Senado irán de la mano.
El acuerdo sobre la mesa, en el caso de la Comunitat, fija que el PSOE presentará únicamente dos aspirantes al Senado por cada provincia, mientras que Compromís designará a uno.
La distribución de esos puestos entre las distintas fuerzas que integran la coalición valencianista y los partidos con los que concurrirán a las urnas ya está perfilada: el candidato por Castellón corresponderá a Esquerra Unida, el de Alicante será designado por Més-Compromís y el de Valencia, por Iniciativa del Poble Valencià.
Conviene apuntar que el partido de Rosa Pérez ha decidido este viernes también finalmente integrarse en el frente amplio valenciano que ha armado Compromís bajo la candidatura Compromís-Front Valencià para el Congreso.
El jueves el 75% de la militancia rechazó hacerlo por el reparto de puestos en las listas, pero el cambio del nombre que aparecerá en la papeleta ha servido para desbloquear el acuerdo para la Cámara Baja.
La posibilidad de una candidatura unitaria al Senado llevaba varios días sobre la mesa. El objetivo de los socialistas es concentrar el voto de la izquierda para tratar de evitar que el PP vuelva a contar con mayoría en la Cámara Alta, donde los populares han ejercido durante esta legislatura como principal contrapeso al Gobierno de Pedro Sánchez.
La cuestión que más ha costado desencallar en el caso de la Comunitat es la fórmula bajo la que presentarse de forma conjunta al Senado. Dos eran las posibilidades: presentar una lista unitaria como si de una coalición de partidos se tratase, o mantener papeletas separadas pero limitar el número de candidatos que registrase cada formación.
La primera alternativa, considerada entre los socialistas como la más razonable desde el punto de vista práctico, permitiría a las distintas fuerzas compartir una misma papeleta y el votante únicamente tendría que marcar las casillas de los tres candidatos presentes en la misma.
Una fórmula que facilitaría el sufragio y permitiría concentrar el voto progresista sin obligar al electorado a elegir entre distintas candidaturas.
La segunda, sin embargo, presentaba más dificultades. Pues cada partido incluiría en su papeleta a sus aspirantes -dos en el caso del PSPV y 1 Compromís- lo que obligaría a los ciudadanos a marcar sus opciones en dos papeletas distintas, puesto que cada votante debe elegir a tres senadores.
Esto podría generar confusión, y sería muy probable que se perdieran votos por el camino si los ciudadanos tan solo cogieran una única papeleta y no llegaran a votar tres senadores.
Ante este temor, finalmente los partidos firmantes se han inclinado por acudir a las urnas en una única lista para no correr riesgos, pese a los reparos que suscitaba la idea en la coalición valencianista.