La Generalitat Valenciana quiere mejorar la movilidad de los funcionarios valencianos. Pero en especial, de los que se concentran en la Ciudad Administrativa del 9 de Octubre. Un complejo donde, según los últimos datos ofrecidos por la administración autonómica, trabajan alrededor de 3.300 personas.
Sus circunstancias hacen que las mañanas en esa zona de la ciudad sean un auténtico caos: colas interminables de gente que trata de llegar a su puesto de trabajo desde distintos puntos del municipio y la provincia, un parking de 620 plazas lleno desde las 6:00 horas a pesar de que la jornada laboral de la mayoría comienza a las 8:00...
Con este telón de fondo, según ha podido saber EL ESPAÑOL, la Generalitat trabaja desde hace meses en la puesta en marcha de la plataforma 'Valencia Comparte Coche' en este enclave. Un programa integrado en la aplicación Tribbu para que la gente que realiza desplazamientos con recorridos similares puedan compartir vehículo.
La herramienta pone en contacto a conductores que disponen de plazas libres en sus coches con pasajeros que realizan trayectos parecidos, con el objetivo de incrementar la ocupación del transporte privado. No en vano, la tasa media de ocupación del vehículo privado en València y su entorno se sitúa en 1,1 personas por coche.
Su uso, además, tendrá una contraprestación para los trabajadores. Entre otras medidas, la Generalitat contempla reservar plazas en el parking subterráneo de este complejo administrativo para los usuarios de la aplicación.
También percibirían, además, una compensación económica. A través de este sistema, los conductores pueden recibir 0,04 euros por kilómetro y pasajero. Esto significa que un coche que realizara el trayecto con cinco pasajeros cobraría 0,20 euros por cada kilómetro que recorriera.
A modo de ejemplo, un vehículo con origen en Catarroja podría llegar a ingresar 4 euros cada día, pues 10 son los kilómetros que separan el municipio del mismo complejo.
El pago correría a cuenta del Gobierno de España gracias al sistema de los Certificados de Ahorro Energético (CAEs), impulsado por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico a través de fondos europeos.
Conviene apuntar que la aplicación en cuestión que ahora pretende impulsar la Generalitat ya funcionaba en otras zonas de alta densidad de la ciudad como el Campus de Burjassot de la Universitat de València, la Universitat Politècnica de València (UPV), el entorno del centro comercial Bonaire o el Hospital La Fe.
Sin embargo, todavía no se había habilitado el CA90 como punto de destino en la propia plataforma. La intención, según trasladó la administración en una reunión interna la semana pasada, es activarlo en el último trimestre del año.
En este contexto, huelga apuntar que el área metropolitana de Valencia soporta cada día 6,1 millones de desplazamientos. Por lo que la iniciativa busca combatir el desgaste ecológico, pero también el mental que causan las retenciones.
Plan de Movilidad de 2019
La propuesta de utilizar coche compartido para ir al trabajo es una de las iniciativas que contemplaba ya el Plan de Movilidad Sostenible del CA90 que se aprobó en 2019 durante el primer gobierno de Ximo Puig y con la entonces consellera María José Salvador al frente de la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio.
Este fue encargado a la consultora IDOM y lo cierto es que el grado de ejecución del mismo no es precisamente alto. Entre las medidas que recogía se encuentran el desarrollo de programas de teletrabajo, algo que por lo pronto sigue sin regularse a través de una norma.
Actualmente, tal y como publicó este periódico, el Consell tramita un borrador de decreto que no se espera que entre en vigor hasta principios del próximo 2027.
También incluía la instalación de cargadores eléctricos, la puesta a disposición de los funcionarios de bicicletas eléctricas o que el aparcamiento fuera de pago, de manera que desincentivara su uso para aquellos que no lo necesitaran al vivir en la ciudad y optaran así por el transporte público.
