El PSPV batió el récord este lunes de número de enmiendas presentadas a los Presupuestos de la Generalitat de 2026. Los socialistas registraron nada más y nada menos que 4.000 modificaciones parciales, lo que prácticamente serían unas cuentas alternativas a las pactadas entre PP y Vox.
Las propuestas no son solo una enmienda a la totalidad a los primeros presupuestos de Juanfran Pérez Llorca como president de la Generalitat. También son una carta de presentación, una hoja de ruta de los socialistas de cara a las elecciones autonómicas de 2027.
No en vano, se da por hecho que estas serán las últimas cuentas de la legislatura, dado que se aprobarán a seis meses de finalizar el año y a menos de un año de la cita en las urnas, razón por la que Vox no estaría dispuesto a volver a pactar unas nuevas al fin del presente ejercicio.
Sin perder de vista este escenario, los socialistas han decidido incorporar en los presupuestos los 3.669 millones de euros adicionales que la Comunitat Valenciana recibiría cada año en caso de que se aprobara la reforma del sistema de financiación planteada por el Gobierno de España.
Esto es, han contemplado en distintos compromisos plurianuales cómo distribuirían estos fondos en caso de que gobernaran los socialistas. Para ello, eso sí, la reforma debería sumar mayoría parlamentaria en el Congreso de los Diputados, algo que parece difícil que pueda ocurrir.
Aunque el objetivo del Ejecutivode Pedro Sánchez es validarla antes de que acabe el año para que pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2027, según explicó el ministro de Hacienda, Arcadi España, lo cierto es que las comunidades autónomas gobernadas por el PP ya han mostrado su rechazo a negociar la propuesta de forma bilateral.
En su lugar, piden que se debata en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y, a partir de ahí, iniciar la tramitación en la Cámara Baja.
Con todo, a pesar de que los socialistas son conscientes de que las enmiendas no lograrán salir adelante, la maniobra es toda una declaración de intenciones que, por un lado busca marcar distancias con el jefe del Consell, quien como el resto de barones territoriales populares ha descartado sentarse a negociar si no es con todos los territorios en la mesa.
Pero también pretende, por otro lado, sacar pecho de la reforma propuesta, la primera que se ha presentado en los 12 años que lleva caducado el sistema actual -su vigencia expiró en 2014- y que ha mantenido a la Comunitat Valenciana a la cola en financiación por habitante.
A modo de ejemplo, el PSPV de Diana Morant propone destinar "110 millones extra de la nueva financiación" a la construcción y reforma de los centros educativos.
Estos se sumarían a los 61 millones de euros más que propondrían para este ejercicio para dibujar unas inversiones "al nivel de los últimos años del Botánico", el gobierno de izquierdas que conformaban PSPV, Compromís y Podemos de 2019 a 2023.
También poner en marcha el "plan de reducción del precio de la vivienda más ambicioso de la historia, con 52 millones en 2026 y 700 millones de la nueva financiación en 2027" y el "blindaje de la VPP y prohibición en zonas tensionadas de comprar vivienda que no tenga una finalidad residencial".
De esta manera, estas últimas ahondan en la crisis que salpicó al PP en la ciudad de Alicante y en soluciones para abordar la crisis de la vivienda que afecta especialmente a los jóvenes en las grandes ciudades.
Asimismo, el grupo socialista propone destinar la nueva financiación a "dar cobertura a la subida retributiva a los docentes de 400 euros al mes a partir del 1 de septiembre y en 2027" y un incremento de más de 1.000 millones a sanidad y educación respecto al presupuesto de 2026 planteado.
Compromís, 1000 enmiendas
Por su parte, el grupo Compromís no se quedó atrás. Presentó un millar de enmiendas centradas en varios bloques: educación, sanidad, vivienda, servicios sociales, dana, medio ambiente, agricultura, cultura, ayuda humanitaria y Academia Valenciana de la Llengua (AVL).
La coalición, que pretende con ellas realizar una "impugnación total" de las cuentas de Llorca, apuesta por la "prioridad valenciana" frente a la nacional que reivindica Vox para dar su apoyo a las mismas.
