El Gobierno valenciano ha decidido no contemplar ninguna partida específica en los Presupuestos de la Generalitat de 2026 para reducir la jornada laboral a 35 horas semanales a los funcionarios valencianos.
Así se lo confirmó a los sindicatos la Conselleria de Hacienda y Función Pública que dirige José Antonio Rovira en la última Mesa de Negociación, celebrada el pasado lunes 1 de junio.
Una decisión que obedece, según explican desde este departamento a EL ESPAÑOL, a que la medida comenzaría a aplicarse a partir del 1 de enero de 2027. De ella, no solo se beneficiarían los empleados del ámbito de la Función Pública de la Generalitat Valenciana, sino también las plantillas de Educación, Sanidad y Justicia.
Su ausencia, sin embargo, ha levantado suspicacias entre las organizaciones sindicales, que ponen en duda que el Ejecutivo autonómico vaya a aprobar unas nuevas cuentas, las de 2027, a final de año. Más aún cuando las del ejercicio actual todavía no han sido siquiera validadas por Les Corts Valencianes.
El Pleno del Consell aprobó el viernes pasado los primeros Presupuestos de la Generalitat de Juanfran Pérez Llorca y los remitió al parlamento. Pero se prevé que no van a obtener luz verde hasta el próximo mes de julio.
De esta manera, su ejecución apenas será de seis meses a final de año, cuando, según el calendario, se tendrían que negociar los del siguiente ejercicio si el objetivo fuera sacar unos nuevos en tiempo y forma.
Esto es porque la ley determina que las cuentas deben quedar aprobadas antes del primer día del año en el que va a regir. Es decir, antes del 1 de enero de 2027 en este caso. De lo contrario, se considerarían prorrogadas las vigentes.
Una serie de circunstancias por las que las organizaciones sindicales cuestionan que vayan a aprobarse unos Presupuestos de 2027 apenas medio año después de haber validado los anteriores.
Lo que supondría, por tanto, que la reducción de la jornada laboral a 35 horas quedara en el limbo o que, incluso, quedara aparcada esta legislatura. No en vano, no son pocos los que en el propio Ejecutivo autonómico dan por hecho que serán los últimos presupuestos del mandato.
Vox no quiso en 2025
Una teoría que alimenta, además, la experiencia de años anteriores. El año pasado, el PP trató de negociar con Vox los Presupuestos de 2026 en el margen temporal que fija el calendario: el último trimestre de 2025.
Pero no tuvieron éxito: el partido de Santiago Abascal no era partidario de ello teniendo en cuenta que las de 2025, las últimas de Carlos Mazón y que incluían fondos adicionales para la reconstrucción de la dana, apenas se habían ejecutado.
El escenario volvería a ser el mismo este año. Y sin Vox, el Partido Popular no tiene la mayoría parlamentaria necesaria para sacar adelante unas cuentas.
Conviene recordar que el Gobierno valenciano se comprometió en abril de 2024 a estudiar la posibilidad de implementar la reducción de jornada a 35 horas. Y quedó fijado negro sobre blanco que lo harían en el plazo máximo de dos años: en el periodo 2024-2026.
Un margen temporal vence este año. El Ejecutivo autonómico justificó la parálisis a la hora de abordar este debate en la crisis de la dana, que postergó cualquier tipo de política ajena a la catástrofe.
Sin embargo, el hecho de no figurar en los presupuestos de 2026 y la incertidumbre sobre los de 2027, hacen peligrar la entrada en vigor de esta medida esta legislatura. Más aún cuando debería aplicarse en la recta final, a cinco meses de las elecciones autonómicas.
Sin cuantificación
Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, la Conselleria pidió el pasado mes de febrero al resto de departamentos del Gobierno valenciano un informe del impacto económico que tendría para las arcas autonómicas poner en marcha esta reducción de jornada laboral para saber si era viable aplicar la medida, o no.
Las cifras no han trascendido por el momento, pero el conseller de Hacienda aseguró a UGT, CSIF y CCOO que el objetivo era poder hacer efectiva la medida con el inicio del próximo ejercicio, en pleno año electoral. Una promesa que, no obstante, estos ponen en duda que pueda materializarse.
