Valencia
Publicada

Otra histórica tienda del centro de Valencia cerrará el próximo 20 de marzo, tras 57 años en activo.

Son varios carteles de "Rebajas" y de "Liquidación por jubilación" los que llenan el escaparate de Dover, la mítica zapatería y comercio de bolsos que se ha mantenido firme en la calle de Vilaragut pese a estar junto a la 'Milla de oro' de la ciudad, con marcas como Louis Vuitton o Loewe.

A sus 70 años, Mariví García dice adiós al negocio que heredó de sus padres; ese que abrió la persiana en el año 1969. No habrá relevo generacional ni traspaso del local. "No quiero líos de esos estilos", afirma, en una conversación con EL ESPAÑOL.

"Da pena después de tanto tiempo. Cuando te gusta tu trabajo, vas alargando el final. 'Va, un año más', te dices, pero ya está bien. Hay que tomar la decisión", lamenta.

Grandes artistas como Montserrat Caballé y Concha Velasco han lucido los zapatos de Dover. La cantante lírica llegó incluso a comprar unas sandalias doradas, pero Mariví no la atendió personalmente; a la actriz sí, y recuerda que la reconoció por la voz.

Cuenta que estas oportunidades llegaron gracias a la ubicación de la tienda, muy cerca del hotel Astoria -hoy Only You-, al que considera "el mejor de la ciudad en su época" y donde se alojaban muchas celebridades.

La dueña de Dover relata que el bailarín Rudolf Nuréyev también llegó a interesarse por una pieza de un anticuario cercano y acabó entrando en la zapatería. Recientemente, también visitó el local Paz Padilla.

Exterior de la zapatería y tienda de bolsos Dover. Raquel Granell

A un mes de echar el cierre para siempre, como avanzó Las Provincias, Mariví intenta agotar el género que le queda y vender lo "máximo que pueda"; incluso de la temporada de verano pasada. Algunos tacones que antes costaban 117 euros pueden adquirirse ahora por tan solo 50.

Una gran cantidad de bolsos de piel de todo tipo, en una amplia gama de colores y estampados, siguen aún expuestos en la tienda, junto a una cuidada selección de zapatos de señora.

De hecho, muchos de sus productos tienen ahora, al menos, entre un 20% y un 30% de descuento, y en algunos casos la rebaja alcanza el 50%.

En cuestión de segundos, varias mujeres, atraídas por los carteles de descuento, se detienen frente al escaparate y repasan los chollos que le quedan a Mariví, quizá en busca de su última compra en Dover.

Supervivencia

Sobrevivir a las grandes superficies no ha sido nada fácil, pero Mariví ha sabido resistir a todos los tiempos. La subsistencia de negocios como el suyo se ha vuelto cada vez más complicada; mucho más cuando las grandes firmas se imponen a los pequeños comercios.

"La gente tampoco lo defiende. Compra a las multimarcas y cuando no encuentra algo o es una cosa especial, entonces sí que piensa que estamos aquí, pero el comercio pequeño no puede vivir de ese pensar", lamenta.

A todo ello se suman el pago de impuestos y los gastos fijos, como el alquiler, que estrechan aún más el margen de supervivencia.

Mariví asegura haber visto caer de ese lugar a muchas firmas de la llamada "Milla de Oro" -desde Loewe a Hermès o Louis Vuitton-, mientras ella continuaba al frente del establecimiento que ha gestionado siempre sola.

Esa misma circunstancia, admite, ha sido una forma de crecer frente al "lastre" que supone tener empleados a su cargo.

"Cuando mis padres montaron la zapatería, aquí no había ni 'Milla de oro' ni nada. Después se instalaron las tiendas de lujo y aquí he seguido yo", comenta, orgullosa, pese a las grandes dificultades que ha tenido que surfear.

Como Dover, muchos locales históricos del centro de Valencia, con varias generaciones a sus espaldas, se han visto abocados al cierre en los últimos años.

La persiana que Mariví bajará el próximo 20 de marzo se suma al recuerdo de las tiendas que dejaron huella en la Valencia que vivía del comercio de proximidad, del trato cercano, y no de la moda rápida ni de los escaparates de paso.