Agente de la Policía Nacional. Europa Press
El dolor de una familia ante el posible suicidio de un niño como el de Sagunto: "Aparece la culpa y la autoacusación"
Desde un punto de vista experto, una psicóloga analiza las posibles causas que pueden desencadenar sucesos de este tipo.
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La muerte de un niño de 9 años que podría haberse quitado la vida tras precipitarse desde un séptimo piso en Sagunto destapa una cruda realidad: el dolor familiar que conlleva una pérdida traumática.
Desde un punto de vista experto, la psicóloga Rosa Molero, experta en Trastorno por Estrés Postraumático y exdirectora general de Infancia y Adolescencia, analiza las posibles causas que desencadenan sucesos de este tipo.
En los casos en los que sucede de manera abrupta, como habría ocurrido con el menor que se precipitó desde una ventana la madrugada del día de Navidad en el municipio mencionado, es cuando aparecen la culpa y la autoacusación.
Sin entrar en detalles y desde el plano experto, Molero indica que son duelos "muy duros". "Si se tratase de un accidente la culpa surge por no haberlo cuidado. Si hablamos de suicidio, por no haber visto qué estaba ocurriendo con su hijo ni qué pasaba a su alrededor", comenta.
La psicóloga asegura que la familia no habrá digerido aún la realidad, "porque es muy dura, es muy difícil", valora. Cree, además, que habrá unos niveles de incredulidad altos.
Desde la teoría, y a falta de los detalles que pueda aportar el informe forense para esclarecer lo sucedido, señala que se trata de "un impacto psicológico profundo y muy complejo en la familia, en la escuela y en la comunidad".
Según Rosa, "son historias que necesitarían un acompañamiento profesional desde ya". "Toda la familia suele preguntarse 'qué no vimos'; y ahí es donde también aparecen las fases del duelo: desde la rabia y la ira hasta la búsqueda de responsables hacia uno mismo, hacia la pareja, hacia otro familiar", advierte.
Después, todo puede devenir en depresión, ansiedad e incluso en trastornos postraumáticos: "Hay una sintomatología inicial muy dura y muy difícil, pero es propia del acontecimiento".
"Por dura que sea, si ese duelo no se digiere se puede convertir en un trastorno", añade la experta.
La Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) se ha hecho cargo de la investigación, que sigue abierta.
Por el momento, se descarta que fuera víctima de acoso escolar, aunque se desconoce si sufría otro tipo de delito o si alguien le había incitado a través de redes sociales.
Conducta en menores
Rosa Molero explica que la edad de entre los 8 y 9 años suele ser "muy complicada" porque aparece el temor a la muerte: "Es una etapa egocéntrica. Los cerebros de los niños van haciéndose más complejos y van a ir pasando etapas difíciles".
Se refiere a que suelen preocuparse mucho sobre qué les pasa a ellos respecto al fallecimiento de alguien cercano.
"¿Qué quiero decir con esto? Pues que hay que comunicarlo de forma adecuada, muy profesionalizada, dándole muchas pautas al profesorado. Es necesario un trabajo de contención profesional tanto para los niños como para los docentes", dice.
Reitera que, desde luego, el suicidio "no responde a una única causa", sino que suele haber combinación de factores.
"Desgraciadamente, a veces, a tus hijos o tus hijas están viviendo cosas que tú no te das cuenta. Ya sea acoso escolar, violencia o negligencia, incluso en la familia. Puede haber depresión infantil y que no lo notes", lamenta Molero.
Para ser conscientes de los rasgos que podrían inducir a un pequeño a tomar acciones de este tipo, hay que estar pendientes de las señales de alerta en los niños.
"Si hay cambios bruscos de conductas, alguna expresión, una autolesión, juegos o dibujos sobre la muerte que escandalicen, conviene prestar atención. Los menores no siempre tienen palabras para lo que sienten", apunta.
Entre otras cosas, enumera, puede observarse un bajo rendimiento académico repentino o momentos de más tristeza o más llanto.
Teléfono 024
El Ministerio de Sanidad y entidades sociales, como Cruz Roja o la Confederación Salud Mental España, tienen en marcha el teléfono 024 de prevención contra el suicidio.
Es un número gratuito que está disponible 24 horas todos los días del año y formado por personal cualificado.
La línea 024 no pretende reemplazar ni ser alternativa a la consulta presencial con un profesional sanitario cuando sea necesaria.