Don Alfonso, el canónigo asesinado de Valencia. EE
Prorrogan la prisión provisional al acusado de matar al canónigo de Valencia tras mantener relaciones sexuales con él
La Audiencia de Valencia considera que existe "un riesgo real y actual de fuga" ante la celebración del juicio el próximo 26 de enero.
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La Audiencia de Valencia ha decidido prorrogar la prisión provisional por dos años más al hombre acusado de matar al canónigo de Valencia, Don Alfonso López Benito, hallado en su vivienda de la calle Avellanas en enero de 2024.
En el auto al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, el magistrado considera que concurren "razones objetivas y suficientes para apreciar un riesgo real y actual de fuga".
El presunto asesino se encuentra procesado por cometer los delitos de asesinato -sin perjuicio de la pena que se determine en el escrito de conclusiones definitivas-, castigado con pena de prisión de quince a veinticinco años, y un delito de estafa.
Los motivos de esta decisión se respaldan tanto en la gravedad extrema del delito de asesinato y la elevada pena abstracta que conlleva, como la fase procesal avanzada (la celebración del juicio en el Tribunal del Jurado es el próximo 26 de enero) y la existencia de una acusación formal y consolidada, "con indicios racionales de criminalidad ya valorados judicialmente".
De hecho, el magistrado aprecia que la prórroga de la prisión provisional es "necesaria, idónea y proporcional para asegurar los fines constitucionalmente legítimos del proceso penal" ante el riesgo de fuga, la posible obstrucción de la justicia o la necesidad de asegurar la celebración del juicio.
Además, el Tribunal Constitucional declara en estos casos que la proximidad del juicio oral y la expectativa de una condena severa son "factores legítimos para fundamentar el mantenimiento de la prisión provisional, siempre que se razonen de forma individualizada".
Por tanto, procede la prórroga de la prisión provisional acordada en su día por dos años más, conforme al artículo 504.2 de la LECRIM, "al superar las penas solicitadas los tres años de prisión, sin perjuicio de lo que, una vez celebrado el juicio y emitida la correspondiente sentencia, pueda determinarse en orden a su situación personal".
Escándalo
El sacerdote, que ayudaba a jóvenes sin recursos, murió asfixiado en su cama. El arrestado se llevó su móvil y sus tarjetas de crédito, que usó en un bar. Después, retiró dinero de sus cuentas.
Gracias a este dispositivo, la Policía Nacional pudo investigar la relación entre la víctima y el detenido. Varios testigos situaron al presunto asesino en la calle Avellanas, donde vivía el canónigo de la catedral de Valencia.
Tal y como contó este diario, Don Alfonso mantenía supuestas relaciones sexuales con las personas que conocía por las calles de Valencia. La mayoría jóvenes vulnerables de origen extranjero.
Momento en el que sacan el cadáver del canónigo de su domicilio en Valencia.
Así lo habrían trasladado a los agentes los testigos conocedores de esta situación después de que el portero encontrara el cuerpo semidesnudo en su cama y con signos de estrangulamiento.
Los jóvenes pasaban varias horas en el interior del domicilio, o incluso varios días, como es el caso del supuesto autor del crimen.
Los testimonios aportados por su entorno resultaron clave para la investigación. La Policía encontró atestados policiales anteriores relacionados con incidentes entre don Alfonso y la gente a la que ayudaba.