El subdirector de Emergencias, Jorge Suárez. Jorge Gil / EP

El subdirector de Emergencias, Jorge Suárez. Jorge Gil / EP

Valencia

El subdirector de Emergencias declaró que un aviso temprano de la CHJ sobre el Poyo habría adelantado las decisiones

Jorge Suárez afirmó a la jueza de la dana que las llamadas del 112 no llegaron al órgano pese a que "muchos miembros tenían la información". 

Más informaciónEl subdirector de Emergencias planteó a las 17:45 un mensaje a la población con la advertencia de subir a zonas altas

Valencia
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El subdirector de Emergencias de la Generalitat declaró ante la jueza de la dana que si hubiera habido un aviso temprano de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) con la subida del caudal del barranco del Poyo se hubieran adelantado las decisiones en el Cecopi de aquella tarde. 

La transcripción de la extensa declaración de Jorge Suárez dibuja la cronología exacta de todo lo que ocurrió en esa reunión desde su inicio a las 17:00 horas hasta el envío de la alerta de las 20:11.

Un Cecopi de largos debates en el que hubo tardanza en las medidas de protección a la población por, a su juicio, varios motivos: desde los intentos de avisos a alcaldes hasta las dudas jurídicas sobre la redacción del Es-Alert o a la falta de iniciativa de la entonces consellera Salomé Pradas

Una serie de factores en el que también incluyó que la CHJ no les transmitiera información. Suárez fue preguntado, en su interrogatorio, por un letrado sobre qué hubiese cambiado en el planteamiento de aquella tarde si hubieran recibido información directa sobre la subida de caudal antes de las 18:45 (hora del correo de la CHJ). 

"Posiblemente se hubiera adelantado el cambio de escenario, que no tuvo lugar hasta las 19:30. Se podría haber adelantado ese primer escenario de impacto y eso hubiera dado posiblemente un adelantamiento de no solo ver Forata", respondió.

"Forata era la mayor emergencia. Empezamos con una emergencia en Utiel que se gestionó como se pudo, evidentemente con vidas humanas y dramas tremendos, pero se pasó inmediatamente a Forata" prosiguió.

"En el primer momento el Cecopi se centró hasta las 19 horas en Forata", insistió.

Suárez hizo hincapié en que la CHJ no tenía en ese momento "un sistema de ayuda a la decisión" por el que expertos en hidrología superficial interpretan cómo llega a un cauce una determinada cantidad de agua y el impacto sobre la población.

"Los profesionales de protección civil han demandado, como ya tiene la Confederación del Segura o la del Ebro, sistemas de vulnerabilidad, sistemas que se analicen por expertos y que digan: esto va a tener esta forma dependiendo de factores como pendiente, anchura del barranco...", expuso. 

Ese día 29, comentó, la CHJ no hizo ningún análisis en este sentido y "no aportó más información que el tema de Forata". No tenían, incidió, "toda la información técnica" que necesitaban porque en la sala de emergencias tampoco cuentan con una herramienta de análisis geomorfológico. "Nadie pudo hacerlo", apuntó.

Suárez consideró que "el análisis hidrológico corresponde a la CHJ", que está desarrollando sistemas de alerta temprana que permiten "hacer un análisis de vulnerabilidad".

"Todos podemos analizar que 1300 m3 es más que 300, pero la vulnerabilidad va a depender del estado del cauce de la anchura del cauce, de la pendiente, de muchos otros factores. Nosotros no tenemos esa capacidad", comentó.

Los correos y el SAIH

Suárez afirmó que a las 16:13 supieron que el caudal del barranco del Poyo estaba bajando por los correos que mandó la Confederación con tres descensos. Después de ello no tuvieron ninguna comunicación hasta las 18.45. Sin embargo, ese mail no se mencionó en el Cecopi.  

Los técnicos de la Sala de Emergencias, que sí lo leyeron pero no supieron interpretar la gravedad de los datos, dieron por hecho que la CHJ avisaría de ello en la reunión. Pero no ocurrió. 

¿Y alguien miró el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH)? Él, dijo, no consultó datos hidrológicos ni recibe esos correos automáticos. Solo los de avisos de la CHJ con la superación de umbrales.  

Y en cuanto a la Sala de Emergencias, señaló que "no suele hacer consultas de la web SAIH en los últimos años" porque esa página "tiene una finalidad de información general a la población" y además contiene el aviso: "Esta información es solamente a título meramente informativo y no debe ser interpretada". 

Las llamadas del 112

Si la subida del caudal del Poyo no se abordó en el Cecopi, tampoco se mencionaron la avalancha de llamadas al 112 con rescates e inundaciones. "No se llegó a hacer la labor de análisis sobre el ámbito territorial de donde está ocurriendo la emergencia y la intensidad", afirmó. 

Sin embargo, remarcó a la jueza, "había muchas personas" conectadas al Cecopi "que estaban recibiendo" la información de las llamadas del 112. 

Así, mencionó el Consorcio de Bomberos, la Unidad Militar de Emergencias (UME), Carreteras o Salomé Pradas y quien fuera su número dos, Emilio Argüeso. 

La "tensión" en el Cecopi

El subdirector de Emergencias admitió la "tensión" durante la reunión de aquella tarde tanto por la situación de Utiel como desde que la CHJ comunicó el riesgo de colapso de la presa de Forata. Algo que podía afectar a miles de personas. 

En ese contexto de Utiel fue en el que planteó a las 17:45 el envío de un mensaje a la población en el que se recomendara subir a zonas altas.

La mayor objeción la encontró en otro técnico: José Miguel Basset, el jefe de Bomberos. Fue, aseguró, la primera objeción,
aunque tampoco tuvo "ningún apoyo por nadie más de los que estaban en el Cecopi" y "nadie dijo nada".

Después de eso se produjo la famosa desconexión telemática del Cecopi. Un intervalo de tiempo de una hora entre las 18:00 y las 19:00 en el que los debates continuaron y se extendieron. 

Ahí se planteó el primer borrador real de mensaje -con metadato a las 18:15-: "Ante las situaciones derivadas de las fuertes lluvias en la zona, como medida preventiva permanezcan en sus domicilios y estén atentos a futuros, avisos a través de este canal y fuentes oficiales". 

Esto derivó en dos debates. Uno, que los cargos políticos -Pradas, Argüeso y el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó- plantearon que había que avisar antes a los alcaldes de los municipios de aguas abajo de Forata sobre el envío del Es-Alert. 

Otro, las dudas jurídicas del contenido. El "permanezcan en sus domicilios" podía interpretarse como confinamiento. Algo que conllevó que Pradas hiciera consultas al respecto

Ese debate resulta ahora, si cabe, más relevante, pues ha derivado en que la exconsellera vaya a someterse a un careo con el que fuera jefe de Gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca, para aclarar las conversaciones que ambos tuvieron por whatsapp sobre confinamiento. Comunicaciones que, en todo caso, se produjeron ya cerca de las 20:00 horas. 

De Forata a toda la provincia

Tras esa hora de desconexión del Cecopi, narró Suárez, volvieron a la reunión y ya comenzaron a entrar informaciones por diferentes vías de que la situación no solo era Forata, sino que era generalizada en la provincia de Valencia

"Estábamos hablando de la Ribera Alta y Baja, estábamos hablando de Utiel y Requena, estaba entrando información de que la situación era muy grave. En ese momento, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, avisó de que la alcaldesa de Paiporta le había dicho que había caído ya un puente. Llegó un whatsapp sobre inundaciones en Massanassa", señaló. 

"Ese ámbito mayor implica que si el objetivo del primer mensaje era la presa de Forata, el objetivo ya no podía ser Forata. El mensaje tenía que ser de ámbito provincial", relató. 

Motivo por el que se modificó el borrador del mensaje por Forata y se puso la orden de "evitar cualquier desplazamiento". Ese fue, finalmente, el Es-Alert de las 20:11 supervisado por Pradas.