Ximo Puig, en el que fue su despacho en el Palau de la Generalitat.

Ximo Puig, en el que fue su despacho en el Palau de la Generalitat. Biel Aliño

Valencia PSOE

Ximo Puig acepta ser embajador en la OCDE tras su relevo en el liderazgo del PSOE valenciano

El expresidente ve con buenos ojos la oferta de Pedro Sánchez de marchar a París después de quedar fuera del nuevo Gobierno con Sumar.

4 enero, 2024 02:14
Valencia

El expresidente valenciano, Ximo Puig, acepta la oferta que le ha realizado el Gobierno de España. El Ejecutivo de Pedro Sánchez le propuso convertirlo en el embajador jefe de la Delegación Permanente de España ante la OCDE, y el dirigente ve con buenos ojos esta propuesta, según confirma a EL ESPAÑOL el entorno del dirigente.

Sánchez propuso a Puig este retiro dorado en París, donde se encuentra la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, tras su paso a un lado en el PSPV-PSOE, partido del que todavía es secretario general. El dirigente aspiraba a una responsabilidad activa en el Gobierno de España, pero le agradó esta alternativa como representante español en el prestigioso organismo internacional.

Su marcha como líder de los socialistas ya se encuentra en marcha. Primero convocó un congreso extraordinario para su relevo como secretario general del PSPV, y acordó con Sánchez una apuesta de consenso: la ministra Diana Morant. Después, presentó su renuncia al escaño que ostentaba como diputado de Les Corts Valencianes. Aún es, sin embargo, senador territorial por la Comunitat Valenciana.

[Puig y Sánchez quieren que Diana Morant tome el control del PSOE valenciano tras las elecciones gallegas]

Su marcha a París parece cuestión de tiempo: el que tarde en materializarse su relevo en la formación. Para agilizar la transición, Puig convocó el congreso sin dimitir como secretario general, ahorrándole al partido la constitución de una gestora. Pero esta circunstancia, precisamente, le obliga a tutelar la transición y dificulta que acceda de forma inmediata al cargo de embajador ante la OCDE.

Por ello, todo apunta a que será nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores cuando ya haya transcurrido, o al menos esté muy encauzado, el congreso extraordinario de los socialistas valencianos.

Justo este miércoles, Ximo Puig anunció que el cónclave socialista podría tener lugar tras las elecciones gallegas del próximo 18 de febrero. Preguntado expresamente sobre si podría retrasarse para evitar una posible batalla interna en plena campaña, dijo que es "una posibilidad".

Ximo Puig, en el comité nacional del PSPV en el que anunció su paso a un lado. EE

Ximo Puig, en el comité nacional del PSPV en el que anunció su paso a un lado. EE

"Es una cuestión que vamos a analizar para que la necesaria renovación interna no entre en conflicto con las expectativas de carácter externo", manifestó el dirigente, si bien subrayó que Galicia y la Comunitat Valenciana son "dos hemisferios un poco diferentes".

Se trata, en cualquier caso, de un retraso muy ligero. La intención del PSPV-PSOE era celebrar el encuentro extraordinario para el relevo de Puig en el primer trimestre de 2024, de modo que el margen, aunque ajustado, todavía ofrece la posibilidad de mantener el calendario preestablecido.

Sánchez y el expresident, según ha podido constatar este periódico, tienen a la ministra Morant como mujer de consenso para el relevo. Pero la apuesta genera dudas en las bases. Carlos Fernández Bielsa y Alejandro Soler, los respectivos secretarios generales de las provincias de Valencia y Alicante, aglutinan el poder, no descartan presentarse y serán decisivos.

"Máxima cohesión"

Ximo Puig no se posiciona de forma pública a favor de Morant. Tampoco pide una candidatura única. Pero sí desliza que le gustaría evitar una batalla interna que desgaste al partido y lo desvíe de su principal objetivo: recuperar la Generalitat Valenciana en 2027.

En concreto, sobre si se siente más cómo con un candidato o con una candidata a primarias, manifestó que "lo fundamental es que el proceso sea de la máxima cohesión posible y, sobre todo, que se fortalezca y vigorice el proyecto socialdemócrata y valencianista".

Un proyecto, agregó, que "se tiene que actualizar, pero tiene unas bases sólidas". Subrayó al respecto que, cuando él fue elegido al frente del PSPV, la intención de voto "no llegaba al 20% y ahora está en el 32%". "Somos la alternativa real al gobierno más de derechas en la historia de la Comunitat Valenciana", aseguró.

Añadió sobre el congreso extraordinario del PSPV que "lo único" que le preocupa es que el proyecto del PSPV "salga fortalecido". "Hay liderazgos potentes que se tienen que, desde luego, validar ante la ciudadanía. La base y lo fundamental es fortalecer el proyecto desde la cohesión, la unidad y el respeto", zanjó.