Liam Conejo, el niño de cinco años de origen ecuatoriano que fue detenido por el ICE en Mineápolis el pasado 20 de enero, ha sido puesto en libertad este domingo junto a su padre.
Ambos se encontraban retenidos en el centro de detención de la localidad de Dilley, al sur de San Antonio.
Este domingo, día en el que han sido puestos en libertad, cogieron un vuelo con destino a Minneapolis, donde residen mientras esperan la resolución sobre su solicitud de asilo.
Este hecho sucede tras la orden emitida por el juez federal por el Distrito Occidental de Texas, Fred Biery, en la que exigía la liberación provisional de Liam y de su padre, Adrián Alexander Conejo Arias.
La cadena ABC News informó sobre la noticia y compartió un vídeo exclusivo donde se ve al niño abrazando a su padre. "Estoy muy contento de poder regresar a casa por fin", dijo el padre al reportero de la emisora.
El congresista demócrata Joaquín Castro, que realizó una visita al centro de detención familiar junto a otros legisladores la pasada semana, confirmó en su cuenta de X que fueron liberados y que hoy regresaron a Mineápolis (Minnesota).
Críticas a Trump
La detención de Conejo Arias y su hijo en Minnesota provocó una oleada de indignación por la edad del niño.
Los abogados de los dos ecuatorianos aseguran que la familia Conejo llegó al país de forma regular y que ya habían solicitado formalmente asilo en el país.
Las agencias federales sostienen que no se encontraban legalmente en el país en el momento de la detención y que el plazo que tenian para salir de Estados Unidos terminó en abril.
El dictamen del juez señala a la Administración federal por "ignorar un documento histórico estadounidense llamado Declaración de Independencia" porque el caso de Conejo "tiene su génesis en un intento de aplicar unas cuotas de deportación mal concebidas y aplicadas de forma incompetente, incluso traumatizando a niños".
Según el rotativo, el juez señaló que el caso contra ambos "tiene su génesis en la búsqueda mal concebida e incompetentemente implementada por el gobierno de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños".
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describió además a Adrián Alexander Conejo Arias, padre de Liam, como un inmigrante indocumentado y señaló que él era uno de los principales objetivos de la operación federal que derivó en su arresto.
