Varios Ricardos -Almao, Mella, o Torres Quiroga- figuran en el callejero vigués, pero hay uno estrechamente ligado a la cultura y a la tradición gallega. Se trata de Ricardo Emilio Avelino Portela Bouzas, nacido en Viascón, afincado en Vigo -en donde discurrió buena parte de su formación musical- y fallecido en Pontevedra, en 1922.
Es el vial que comunica Beiramar con Torrecedeira el que ha sido bautizado con el nombre de Gaiteiro Ricardo Portela. Se trata de un personaje crucial para entender el folclore de la tierra junto a otros nombres como Carlos Núñez o Avelino Cachafeiro. Todos ellos, en distintos momentos, marcaron la evolución cultural musical en Galicia.
Precisamente, la Diputación de Pontevedra destacó el papel de Portela en la "conexión de la tradición de los viejos gaiteiros con las nuevas generaciones" y al músico de Viascón le dedicó este año en Cerdedo Cotobade la exposición "Ricardo Portela, inmorrente". La muestra tuvo como objetivo difundir su vida y obra, y destacar sus hitos fundamentales "a modo de recuerdo y ejemplo para las nuevas generaciones".
"Símbolo del gaiteiro tradicional"
Ricardo Portela nació en Viascón (Cerdedo-Cotobade) en 1920 y podría decirse que llegó al mundo con una gaita bajo el brazo. Y es que a edad muy temprana formó junto a sus hermanos el grupo infantil Airiños do Cañón de Buxo. En Viascón vivió hasta los 12 años y, desde allí, su historia siguió pasando por Vigo, Pontevedra y Venezuela, en donde fue emigrante.
Exposición de la Diputación de Pontevedra sobre Ricardo Portela.
Cuentan desde el organismo provincial que el de Viascón, "símbolo del gaiteiro tradicional" fue "clave" en la música de la tierra, en general, y en la gaita, en particular. La llegó a calificar como "instrumento inmorrente". Además, Portela profesó "un amor profundo a Galicia y a su música", convirtiéndose "en un gran intérprete que creó escuela" hasta el punto que su manera de tocar sigue intuyéndose en los gaiteiros de la actualidad.
En definitiva, el ente provincial, volcado en enfatizar esta figura, calificó a Ricardo Portela como un "maestro de maestros" con una "extraordinaria sensibilidad musical".
Homenaje vigués
Según las mismas fuentes, la ciudad de Vigo le dedicó a Portela esta calle tras su muerte, ocurrida en 1992.
Y es que parte de la historia del músico discurrió en la ciudad olívica, a donde llegó, junto a su familia, en 1932. Aquí se formó con Xosé Oliveira Blanco, Pepe o Moreno, del grupo Os Morenos de Lavadores. Además, añaden, la mayoría de los músicos con los que tocó y llegó a grabar también eran oriundos de la ciudad olívica.
Precisamente, a Vigo le dedicó Portela la imagen de su primer disco, que llevó por título "Irmáns Portela". Las instantáneas de la carátula se tomaron en lugares tan significativos para la ciudad como el Monte do Castro y el Pazo Quiñones de León.
Desde 1992, Vigo le devolvió a Portela su cariño dedicándole esta calle, un importante nexo en la ciudad olívica.
