Adolfo Domínguez recibió este martes por la noche el Premio de Honor de la Academia de la Moda Española, el máximo reconocimiento que concede la institución a una trayectoria que ha contribuido de forma extraordinaria al desarrollo, prestigio y proyección de la moda española.
La entrega tuvo lugar en el Teatro Príncipe Pío de Madrid, durante la gala organizada por la Fundación Academia de la Moda Española y RTVE. "Una prenda, pese lo que pese, debe caer en el punto exacto del hombro para que, en vez de pesar y agobiar, nos abrace", expresó el diseñador ourensano al recoger el galardón.
El premio distingue una carrera de más de cinco décadas en la que Domínguez ha defendido una forma de entender la moda ligada a la autenticidad, la libertad creativa y una elegancia capaz de trascender tendencias y fronteras.
Juan Duyos, presidente del patronato de la Fundación Premios ACME, fue el encargado de entregarle el premio y lo definió como "un creador excepcional, pionero absoluto que transformó el vestir y ha demostrado que la poesía, cuando es honesta, nunca pasa de moda". En su intervención, Domínguez reivindicó también la importancia de "hacer empresa" y resumió el valor de la moda en "la magia" necesaria para "hacer a la gente guapa, porque todos queremos que nos quieran".
"La arruga es bella"
Impulsor de la modernización de la moda española, Adolfo Domínguez convirtió su célebre lema "La arruga es bella" en uno de los mensajes más influyentes de la historia reciente del sector.
A lo largo de su trayectoria ha recibido, entre otros reconocimientos, la Aguja de Oro en 1997 y el Premio Nacional de Diseño de Moda en 2019. Actualmente es consejero y principal accionista de la compañía que lleva su nombre, primera firma de moda en cotizar en la Bolsa española desde 1997 y que cumple ahora su 50 aniversario como marca de autor.
Bajo la presidencia ejecutiva de Adriana Domínguez, el grupo cuenta con 379 puntos de venta en 54 países y alcanzó una facturación de 139 millones de euros en el último ejercicio.
