Quien diga que los bares en España no cumplen una función social, miente. Sus merecidos descansos, aunque entendidos por la clientela, no siempre se llevan del todo bien. Y es que, ¿dónde tomar un café o una caña cuando tu local de referencia tiene la persiana bajada? Difícil decisión.
Esto ha sido lo que ha pasado en un establecimiento hostelero de Navia que, más que eso, se ha convertido en el punto de interacción social más famoso de todo este barrio. La Alcoba cerró sus puertas en agosto, dejando a los vecinos del entorno sin su cerveza de bodega y sus clásicos pinchos. "La gente está desesperada, parece que se queda sin lugar al que ir", dice un vecino de la zona.
Tras dos semanas de espera y próximo a su fecha de apertura, el local de Navia apareció el fin de semana de esta guisa: Lleno de carteles, en clave de humor, sobre la necesidad del barrio de volver a la rutina, también en lo social.
"Temos sede", "Hasta el moño de los kikos de otros garitos", "Queremos aceitunas" o "La gaviota tiene hambre" son solo algunos de los mensajes que se dispusieron por toda la cristalera del local.
Por suerte, La Alcoba ya abrió este lunes sus puertas coincidiendo con el estreno del Celta Fortuna en Balaídos.
