En Casa Currás, desde septiembre hasta abril, solo hacen cocido. De lunes a domingo, no se sirve otra cosa en la mesa que cocido gallego. Nos lo cuenta Alberto, la cuarta generación al frente del restaurante que fundaron sus bisabuelos en los años cuarenta. “Mi abuelo, en los años ochenta, empezó a hacer algún cocido por encargo, pero quien realmente implantó el cocido en Casa Currás fue mi padre”, nos explica. Y continúa: “Apostó fuerte por ello, dejó de preparar todo lo demás para centrarse en el cocido. Se la jugó, pero, por lo que parece, tuvo buen ojo y le salió bien”.
El nombre de Currás viene de una aldea en la que trabajaba el primer propietario de la taberna. En una época en la que no existían carteles, a aquella antigua fonda de suelo de tierra comenzaron a llamarla “onde o do Currás”. El nombre ha perdurado hasta hoy y da identidad a uno de los restaurantes de cocido más conocidos de Galicia.
La fama del cocido de Lalín comenzó a crecer a raíz de la Festa do Cocido, nacida a finales de los años sesenta. En sus orígenes no era más que un grupo de amigos que eligió un día para reunirse y comer cocido. Con el tiempo, aquella tradición fue creciendo hasta convertirse en la gran fiesta que es hoy, un evento por el que pasan miles y miles de personas cada año.
Los Callos, uno de los clásicos de Casa Currás
La otra cara de Casa Currás: carne ao caldeiro, pulpo, callos y raxo con queso
Como decíamos unas líneas más arriba, durante unos ocho meses al año en Casa Currás solo se sirve un plato: el cocido gallego. Pero ¿qué ocurre durante los otros cuatro? Pues lo que imaginábamos: que se sigue comiendo muy bien.
“Cuando no hay cocido, tenemos una carta de cocina tradicional que gusta mucho”, nos explica Alberto. “Y más si hay feria”. Cada día 3 y 18 hay feria en Lalín, con puestos de ropa y comida en la calle, y en Casa Currás se sirve un menú especial de feriado que incluye carne ao caldeiro, xarrete estofado, croca de tenreira, bacallau á galega, callos y pulpo. Clásicos de la cocina gallega más tradicional que en este restaurante de Lalín bordan.
Las jornadas de feria son, de hecho, algunos de los días más importantes del año para la casa. Una tradición que se mantiene prácticamente desde la apertura del restaurante y que sigue reuniendo a vecinos y visitantes alrededor de estos platos de siempre.
Su famosa carne ao caldeiro para los días de feria
Pero además hay otras especialidades, como el famoso raxo con queso, que aquí se sirve con el filete de cerdo entero, sin trocear, acompañado de queso de tetilla y patatas fritas. Alberto, además, suele tener fuera de carta al menos cinco platos que elabora cada día en función de los productos que encuentra en el mercado.
Nadie puede negar que la gran especialidad de Casa Currás es su archifamoso cocido gallego, pero a base de trabajo y años de experiencia, el restaurante ha conseguido que, cuando termina la temporada del cocido, siga habiendo motivos más que suficientes para sentarse a su mesa.
