Bailar sin hablar, sin haber ingerido una copa de alcohol o sustancias e, incluso, descalzos. Estas son algunos de los preceptos del Ecstatic Dance, un movimiento que busca la liberación del cuerpo a través del baile y siguiendo un hilo musical perfectamente estudiado. Lleva, en muchos casos, a la plenitud propia.
Aarón Pousa, instructor de Yoga y uno de los artífices del Ecstatic Dance en Galicia -organiza un encuentro cada cuatro meses- prepara una nueva cita en la provincia de Pontevedra abierta a todo tipo de perfiles y edades. Será en el espacio Munaiki de Tomiño el próximo 12 de septiembre.
Pero, ¿qué es el Ecstatic Dance? Cuenta Aarón que el movimiento, denominado Ecstatic Dance Galicia, busca, desde 2017, generar comunidad mediante el baile libre. Él lo lidera a través de Tiki Yoga Integral, pero los encuentros tienen lugar a lo largo y ancho de toda la comunidad gallega. "Es un movimiento nacido en 2001 en Hawaii. Varias personas exploraron la expresión a través del cuerpo y de la danza", recuerda Aarón. "Bebe del movimiento auténtico, de danzas chamánicas o del contact", añade.
La experiencia dura, aproximadamente, dos horas. A través de ellas pasa una "alfombra musical" con diferentes estilos: desde electrónica, pasando por caribeña, minimalista o percusionista. Así, los DJ, especializados en Ecstatic Dance, atraviesan sonidos relacionados con la percusión, el fuego, los ritmos caóticos -tecno-, los líricos o clásicos. "A lo largo de estos ritmos el cuerpo va generando una intensidad y experimenta estados de éxtasis. Es muy bonito. A veces sube y otras veces baja esa intensidad. Los participantes generan unos pasos que no salen de la mente o de lo coreografiado, sino que se trata de una expresión libre", profundiza Aarón. "Se busca que el cuerpo pueda liberarse de la propia estructura. La gente llora, grita...", añade.
Januman García.
Sin prejuicios
Dentro del Ecstatic Dance, una de las condiciones es el no uso de la palabra. Lo anterior ocurre para evitar los prejuicios. "Al final en una discoteca tú estás con tu cubata que si mira éste, mira el otro... Hay todo el rato un juicio. Aquí no. Además, es una danza bastante individual", relata Aarón.
Otra de las normas es que no hay alcohol ni ningún tipo de sustancia. El objetivo es crear espacios seguros. Además, el hecho de bailar descalzos promueve la igualdad entre los participantes y, al mismo tiempo, las energías fluyen de una manera más libre. "El cuerpo, cuando estamos descalzos, equilibra esos iones positivos y negativos", subraya Aarón.
Por último, no hay cámaras -las fotos adjuntadas en el reportaje se han tomado con fines meramente divulgativos-.
Ecstatic dance.
De niños a adultos
Las Ecstatic Dance están abiertas a todo aquel que quiera sumarse: desde niños a personas de avanzada edad. "Han venido personas en silla de ruedas y bailan con los brazos, es maravilloso", cuenta Aarón. "A la gente le gusta el hecho de bailar sin juicios, sin prejuicios y sin complejos", añade.
Con todo, las más habituales en estos encuentros son mujeres que rondan los 45 años. "No hay un perfil o una manera de ser que sea la habitual en ellos. De hecho, se suele decir que uno se dedica a lo que necesita. La danza es una herramienta y, quizá una persona introvertida la necesita más que alguien liberado o extrovertido. La verdad que me gusta que venga la gente común, la del día a día. No quiero que esto sea un gueto", dice Aarón convencido.
"Es, en definitiva, un movimiento libre y auténtico con el que llegas al éxtasis", concluye Aarón.
Encuentro en Tomiño
Januman García y Yass o Santa Gertrudis pondrá la música a la cita de Tomiño, que arrancará a las 11:00 horas de la mañana y terminará a las 22:00 horas. Con todo, se empezará con una activación basada en el Yoga y también habrá una ceremonia de cacao, algo habitual en las ecstatic de Estados Unidos. "Esa activación se hace previa a la danza. Hay quien hace, incluso, spinning", precisa Aarón. "Después ya comienza propiamente la danza", añade.
Para obtener más información es posible contactar con el 648 52 00 88.
Cartel de una Ecstatic Dance en Tomiño.
