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Vigo no sería la ciudad que es hoy en día sin su movimiento vecinal. La lucha contra el narcotráfico o por la mejora de servicios esenciales como agua, luz o transporte marcó barrios y comunidades que sienten que el Concello "no escucha a la gente". Por eso, un grupo de vigueses ha decidido dar un paso adelante y crear una plataforma para recoger las inquietudes de sus vecinos y de cara a los próximos comicios.

"Vigo Decide es una plataforma que hemos creado un grupo de ciudadanos de a pie, de la sociedad civil, no vinculados a ningún partido político", explica su portavoz, Antonio Rodríguez, miembro de la Comunidad de Montes y expresidente de la asociación vecinal de Lavadores. Fue en este barrio olívico donde presentaron la plataforma hace diez días y denunciaron la "decadencia" que vive la ciudad.

El objetivo de Vigo Decide es "ofrecer algo nuevo que pueda ilusionar a la gente" y que, sobre todo, "movilice el movimiento vecinal y asociativo". En este sentido, Rodríguez señala la "abstención brutal" de las últimas elecciones municipales de 2023 y la falta de opciones en la política local. "Hemos montado esta iniciativa para dar solución y que algo cambie el tablero político", incide.

Rodríguez considera que "cada vez estamos peor" y repite palabras como "dejadez" y "deterioro". Pone el foco especialmente en los servicios municipales y la falta de apoyo al movimiento vecinal, al que Vigo Decide trata de devolver la "ilusión". "Queremos que la sociedad civil recupere su impulso", afirma el portavoz.

De hecho, la plataforma surgió del boca a boca, a partir de conversaciones entre vecinos y vecinas que analizaban la situación actual de la ciudad olívica. "Surgió de decir: '¿Y qué podemos hacer? ¿Cómo podemos influir en algo en el tablero político?'", recuerda este vecino de Lavadores, parte de una plataforma que cuenta con algo más de una veintena de miembros.

"Cada uno tendrá su ideología política. Uno será de derechas, otro de izquierdas. Eso nos da igual. Nos unimos para lograr un objetivo común, para solucionar un problema más allá de defender un ideario político", incide Rodríguez, que asevera que desde Vigo Decide rechazan "la idea del partido político tradicional", cuyas decisiones "vienen condicionadas desde ámbitos superiores, desde órganos de decisión del partido".

Más participación ciudadana

Vigo Decide surge, principalmente, de la "imposibilidad de acceder a la toma de decisiones". "Las asociaciones han estado muy perseguidas, muy maltratadas. A la Favec la han echado fuera del local que han tenido en los últimos 20 años sin una explicación convincente. (...) Estar en el movimiento vecinal es muy duro. Te lo puedo decir en primera persona", afirma quien fuera presidente de la AAVV de Lavadores.

Rodríguez afirma que desde el Concello "no se respeta el movimiento vecinal". "Si tú vas a la asociación, la asociación reclama y luego no se soluciona, pues para qué voy a ir a la asociación si no sirve de nada", explica el portavoz de Vigo Decide, que defiende que se debería potenciar el asociacionismo para poder ejercer más presión a los gobernantes.

"Eso es un poco la vuelta a la tortilla que nosotros queremos hacer", añade el también miembro de la Comunidad de Montes, que admite que el movimiento vecinal está "en una mala situación". "Pero no por culpa del asociacionismo en sí, sino por culpa de la falta de medios, la falta de que se le atienda como es debido, y por no hablar también del individualismo que se promueve", indica.

Reuniones con vecinos

Desde Vigo Decide consideran que una "sociedad civil fuerte hace que las cosas vayan mejor". Rodríguez pone como ejemplo la transición, cuando las asociaciones y los sindicatos construyeron y dotaron de servicios sus barrios. "Los caminos los asfaltaban los vecinos. El ayuntamiento lo único que te daba eran los materiales, pero el trabajo lo hacían los propios vecinos sin cobrar un duro", asegura.

Con esta idea de fondo, han comenzado una serie de reuniones en diferentes asociaciones de la ciudad para recoger las inquietudes de los vigueses y viguesas, tanto de la periferia como del centro. El primer encuentro tuvo lugar en Lavadores el pasado 3 de septiembre y hace una semana visitaron la Asociación Vecinal Camiño Vello de Coia.

De esta forma, tratan de captar apoyos para la plataforma, así como conocer las demandas de los diferentes barrios y parroquias de la ciudad. "Nos decía una señora: 'Estamos secuestrados, no podemos salir a la calle porque las aceras están muy mal. Todo roto con barreras arquitectónicas'", recuerda Rodríguez sobre la cita en Coia. Esta semana tienen previsto visitar las calles afectadas.

Objetivo: ¿elecciones?

A pesar de que el fin de Vigo Decide es "cambiar el tablero político" de la ciudad, Rodríguez asegura que presentarse a las próximas elecciones "no es el principal objetivo" de la plataforma. "Lo más importante ahora es aglutinar apoyos, esfuerzos, con los diferentes colectivos de la ciudad. Movilizar a la gente y darles una alternativa", asegura en declaraciones a Treintayseis.

Ahora bien, tienen claras sus líneas de trabajo y demandas al gobierno local: escuchar al vecino, ser una ciudad más amable con las personas mayores, presupuestos participativos y mayor ejecución presupuestaria, más vivienda pública y mejorar los servicios públicos. "El ayuntamiento tiene que gestionarlos y tiene que hacerlo bien. Para eso necesita una estructura, personal y fondos", asevera.