El regidor de Vigo, Abel Caballero, volvió a defender este viernes la necesidad de construir una nueva autovía A-52 como solución a los problemas de seguridad que, actualmente, existen en la A-55 entre Vigo y O Porriño.
Caballero advirtió también de una nueva limitación de velocidad en la A-55, en donde se ha reducido gran parte del trayecto a 60 km/h para los cerca de 60.000 vehículos diarios que pasan por allí.
Esta semana entraron en vigor nuevas restricciones de velocidad implantadas en la A-55, principal vía de entrada y salida de Vigo por el sur. El regidor explicó que el recorrido desde el alto de Puxeiros, en las inmediaciones del Colegio Lar, hacia O Porriño queda limitado a 60 kilómetros por hora en buena parte de su trazado: "60 km/h es la velocidad mínima que puede tener una autovía y prácticamente todo el recorrido desde Vigo hasta O Porriño. En suma, vamos a velocidad de carros de bueyes, vamos a una velocidad lentísima". El alcalde vinculó las sucesivas limitaciones a la elevada siniestralidad de una vía que soporta alrededor de 60.000 vehículos cada día.
3.000 accidentes
Los datos de la Dirección General de Tráfico indican que en los últimos diez años se han producido cerca de 3.000 accidentes, con alrededor de 2.000 personas heridas y 10 fallecidas. La siniestralidad se mantuvo en niveles elevados en los últimos ejercicios, con 297 accidentes en 2023, 323 en 2024 y 283 en 2025. "Es insoportable. En el tramo de Vigo a O Porriño y de O Porriño a Vigo se concentra el 30 % de todos los accidentes de la provincia de Pontevedra en un tramo de menos de 12 km", señaló.
Ante esta situación, el regidor volvió a defender la construcción de la nueva A-52 entre Vigo y O Porriño, que permitirá disponer de una conexión más directa y segura con la ciudad. El Ministerio de Transportes seleccionó como alternativa un trazado que incluye un túnel de varios kilómetros, con una inversión prevista que asciende a alrededor de 389 millones de euros. "Va a asegurar un tiempo de circulación menor, seguridad y, por tanto, una medida contra los accidentes a través de una autovía en condiciones", afirmó, destacando la mejora que supondrá para los accesos a la zona de Bembrive y para la distribución del tráfico de entrada y salida de la ciudad.
Caballero contrapuso este nuevo trazado con la alternativa de utilizar la AP-9 para conectar Vigo con la A-52, una opción que obliga a realizar un recorrido notablemente más largo y a atravesar sucesivos enlaces entre Vigo, Puxeiros, la AP-9, Atios y nuevamente la A-55 antes de acceder a la A-52. La nueva autovía tendrá una función directa de penetración en la ciudad, frente al carácter de circunvalación de la AP-9. El alcalde criticó la postura de la oposición señalando que "todo Vigo reclama que se haga la nueva A-52", recordando que se trata de una infraestructura reclamada por la ciudad desde hace décadas.
El regidor olívico destacó que el proyecto continúa avanzando administrativamente después de la exposición pública, con el análisis de las alegaciones y la tramitación ambiental. "Tendremos una autovía A-52 en túnel de Vigo a O Porriño que salve vidas, que ahorre accidentes y que nos haga llegar en la tercera parte del tiempo que tenemos que emplear ahora", concluyó.
