Acampada por la vivienda en Pontevedra
Pontevedra se une a la ola de acampadas pacíficas por una vivienda digna
Medio centenar de personas ha pasado su primera noche de acampada en la Praza de España de Pontevedra
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Pontevedra se une a la ola de acampadas pacíficas por una vivienda digna que recorre gran parte de las ciudades españolas. Alrededor de medio centenar de personas han pasado la primera noche en la Plaza de España, frente a la Subdelegación del Gobierno.
La movilización, impulsada por una asamblea vecinal de funcionamiento horizontal y sin vinculación con partidos políticos ni sindicatos, se suma a las protestas por el problema de la vivienda y coincide con la conmoción provocada por la muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que falleció en un hospital de Madrid tras ser desalojada de su domicilio.
La iniciativa llevaba varios días preparándose, especialmente por las necesidades logísticas que implica mantener el asentamiento, según ha explicado Ash Ruiz, portavoz eventual de la asamblea. Ha insistido en que no ejerce funciones de liderazgo, sino que se limita a trasladar las decisiones colectivas.
"Somos una asamblea popular", ha señalado Ruiz, que ha justificado la protesta en el encarecimiento de los alquileres y en las dificultades que afrontan numerosos ciudadanos para acceder a una vivienda. "Se nos va la mitad del sueldo en pagar un alquiler de casas que son completamente irrisorias", ha lamentado, según recoge Europa Press.
La portavoz ha subrayado que la falta de viviendas dignas y asequibles afecta especialmente a las personas más vulnerables. En este sentido, los participantes han expresado su indignación por la muerte de Maricarmen Abascal. Ruiz ha atribuido lo sucedido a la presión que sufrió la anciana y ha calificado su fallecimiento de "asesinato por parte de las instituciones", en referencia a lo que considera un caso de violencia institucional.
La asamblea no ha establecido un calendario para poner fin a la protesta. Los participantes prevén mantener el campamento de forma indefinida, mientras persistan las circunstancias que motivan sus reivindicaciones. "Estamos cabreadas y queremos un cambio", ha resumido Ruiz, que ha explicado que el colectivo se está organizando para prolongar la iniciativa el máximo tiempo posible.
Las decisiones sobre las principales reivindicaciones deberán someterse al debate colectivo antes de su aprobación definitiva. El grupo prevé difundir sus demandas y las novedades sobre la acampada a través de su cuenta de Instagram, @acampada.pontevedra. La convocatoria permanece abierta a cualquier persona que quiera incorporarse, tanto para dormir en el asentamiento como para colaborar con alimentos, aportar materiales o proponer nuevas actividades de protesta.
Entre las primeras cuestiones abordadas por la asamblea figuran el reparto de turnos de limpieza, la preparación de comidas y la organización de la seguridad interna, con el objetivo de mantener el espacio en condiciones adecuadas durante los próximos días. Además, los acampados estudian impulsar actividades culturales y reivindicativas que permitan dinamizar la protesta, entre ellas la posibilidad de celebrar una "foliada" abierta a la ciudadanía.
En cuanto a la presencia policial, Ruiz ha indicado que, por el momento, se ha limitado a patrullas rutinarias que han tomado fotografías, sin que se haya producido ninguna intervención ni se haya comunicado una orden de desalojo, según su relato. La portavoz ha defendido la legitimidad de la iniciativa al amparo del derecho de reunión y manifestación recogido en la Constitución.