La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a dos años y nueve meses de prisión a un acusado de un delito de tráfico de drogas, al considerar probado que entregó heroína a un tercero en una venta al menudeo.
El intercambio fue observado por agentes de la Policía Local mediante un dron y, según recoge la sentencia, quedó corroborado además por testimonios y pruebas periciales.
El tribunal subraya que el uso del dron constituye un medio de prueba válido en el marco de una investigación criminal y lo considera especialmente justificado en este caso, ya que el acusado habría utilizado una zona de difícil vigilancia, bajo un túnel estrecho, sin visibilidad y en curva.
La Sala concluye que el encausado suministró la droga el 12 de septiembre de 2025 aprovechando la proximidad de un centro de ayuda a personas sin hogar y recurriendo a otros toxicómanos como intermediarios. Para fijar la pena, la Audiencia tuvo en cuenta la agravante de multirreincidencia.
La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
