La concejala del Partido Popular de Pontevedra, Raquel Martínez, ha presentado una moción para demandar la creación del primer parque infantil cubierto de la ciudad. Un proyecto que, a su parecer, garantizará un espacio de ocio accesible, seguro y utilizable los 365 días del año, con independencia de las condiciones meteorológicas.
Al respecto, Martínez ha puesto ejemplos de otros ayuntamientos pontevedreses con este tipo de instalaciones como Poio o Vilagarcía de Arousa; u otros gallegos como Boiro, Lugo o Culleredo.
"Estas instalaciones cubiertas ofrecen un entorno seguro y controlado para las familias, minimizando los riesgos asociados a la lluvia, al frío o a las altas temperaturas; permitiendo un uso más constante para los niños y niñas de la ciudad", ha afirmado la edil del PP.
Además, el diseño del parque infantil que proponen los populares debe responder a los retos medioambientales, apostando por la sostenibilidad y por la educación ambiental desde la infancia. Para ello, consideran fundamental emplear materiales ecológicos y reciclados, integrando zonas verdes interiores e incorporando sistemas de iluminación LED y energías renovables, reduciendo el impacto ambiental y convirtiendo al Concello de Pontevedra en un referente municipal de buenas prácticas en materia de sostenibilidad urbana.
Asimismo, ha exigido un plan específico de limpieza, mantenimiento y conservación, que garantice unas condiciones óptimas de higiene, seguridad y durabilidad de los parques infantiles de la ciudad. Y lo ha hecho en un contexto "especialmente preocupante por la decisión política del Gobierno local de reducir casi un millón de euros la partida presupuestaria destinada al programa de Parques y Jardines" en el acuerdo de Orzamentos para el 2026, firmado por BNG y PSOE.
Sin embargo, denuncian que el presupuesto municipal del programa 1710 de Parques y Jardines ha tenido un recorte significativo, bajando de 2.706.867,41 millones de euros en 2025 a los 1.831.800,46 del presente ejercicio. "No se puede hablar de una ciudad pensada para las personas, mientras se recorta en recursos fundamentales para el bienestar y el ocio de los niños y niñas", critican.
