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El verano y el turismo masivo son dos conceptos totalmente vinculados en gran parte del territorio nacional y Galicia no se libra de este fenómeno, especialmente en las localidades de costa y en las Rías Baixas.

Al norte y al sur de la provincia de Pontevedra, dos localidades representan los epicentros de turismo que, si no es masivo, sí que se le acerca en cuanto a números. Durante estos meses, Baiona y Sanxenxo multiplican por tres y hasta por seis, respectivamente, su población, con lo que eso conlleva en materia de limpieza, seguridad, abastecimiento de agua y movilidad.

A los habitantes de todo el año se suman los propietarios de segundas viviendas y los turistas de larga y corta estancia, así como los visitantes diarios que no pernoctan.

Esta transformación demográfica obliga a ambos concellos a reforzar sus servicios públicos, reorganizar recursos y prepararse para una presión turística muy superior a la del resto del año.

Sanxenxo, "lleno" en julio y agosto

Sanxenxo afronta cada verano un fuerte aumento de población, al pasar de unos 18.000 habitantes censados a cerca de 120.000 personas que pernoctan en el municipio. "Si hablamos de población flotante, la cifra se incrementaría todavía más", explica a este medio el alcalde, Telmo Martín, en referencia a los visitantes que pasan el día en la localidad sin alojarse en ella.

El municipio dispone de más de 30.000 plazas entre hoteles y apartamentos turísticos, que en julio y agosto alcanzan prácticamente el lleno, frente a las 3.000 o 4.000 plazas que permanecen abiertas en temporada baja.

El perfil del visitante es variado: familias procedentes de distintos puntos de España, turistas portugueses, jóvenes atraídos por las playas y el ocio nocturno, y propietarios de segundas residencias. "No hay un solo perfil", señala Martín, que recuerda que Sanxenxo cuenta con 11.100 viviendas de segunda residencia que se ocupan cada verano y en periodos vacacionales.

Este incremento obliga al Concello a reforzar de forma notable los servicios municipales. "El mayor reto es ofrecer un servicio de calidad para tanta población", afirma el alcalde, que cifra el esfuerzo logístico y presupuestario de la temporada alta entre 4 y 5 millones de euros.

Para hacer frente a esta presión, el Concello aumenta las plantillas de los distintos servicios y refuerza tanto los medios materiales como los personales. En limpieza y seguridad, la inversión llega a "multiplicarse por seis", como la población, durante los meses de mayor afluencia.

Uno de los mayores impactos se produce en la recogida de residuos, que pasa de entre 300.000 y 400.000 kilos al mes en temporada baja a alrededor de 1.700.000 kilos mensuales en verano. También el abastecimiento de agua y el saneamiento son servicios clave durante la temporada alta.

"Precisamente en estos momentos se está realizando una inversión de 36 millones de euros para mejorar todo el saneamiento y abastecimiento", apunta Martín, que explica que las actuaciones incluyen la ampliación de la depuradora y nuevos depósitos de agua. En cuanto a la movilidad, el acceso habitual continúa siendo en coche particular o taxi, con aparcamientos en alojamientos, zona azul gratuita con tiempo limitado y espacios públicos y disuasorios gratuitos.

Baiona

También Baiona se prepara para incrementar su población con la llegada del verano. Más concretamente, desde el Consistorio esperan que ésta se triplique, tal y como aseguró el regidor local, Jesús Vázquez Almuíña, a Treintayseis; podría pasar de los más 12.300 habitantes con los que cuenta en la actualidad a rozar los 40.000.

Los esfuerzos se centran, por un lado, en la preparación de los seis arenales de la villa, con la contratación de los preceptivos socorristas. Serán, en total, 38 para los próximos tres meses. También en el Baiverán, un programa "veraniego" y pensado para todo aquel que visita Baiona y, especialmente, para las familias, pues, según remarca su alcalde, el turismo baionés es, sobre todo, familiar.

Por otro lado, se reforzará la plantilla policial con la contratación de auxiliares y también el servicio de limpieza: "La recogida diaria es muy superior en estos días", puntualizó. "Es un indicador fácil de medir. De 12 toneladas al día pasamos a 45", añade.

Baiona cuenta con aparcamientos subterráneos y en superficie. Se aconseja, especialmente, en la zona de Sabarís. También usar transporte público, que se reforzará desde Vigo en periodo estival.

En lo tocante al servicio de abastecimiento de agua, Baiona cuenta, por otro lado, con una presa propia, sin embargo, de producirse un periodo de sequía, puede darse "algún problemilla", en palabras del regidor. Así, el municipio acaba de restringir el uso de agua por la escasez de lluvias.

Almuiña concluye matizando que Baiona cuenta con una novena generación de familias que regresan cada verano: "Es realmente un turista tranquilo, que se conoce y que está plenamente integrado. Hay pocos problemas y esto también es algo a resaltar", concluye.