Dadá es uno de esos ejemplos comerciales que se mueven entre lo grande y lo pequeño, entre lo global y lo próximo. Una marca con sello vigués que muchos confunden con franquicia, pero que se afana en preservar su esencia local.
Hace unos días, la marca, muy activa en redes sociales, compartía con seguidores y clientes la noticia del cierre de la tienda de Ronda de Don Bosco: "Empezamos aquí hace 30 años y desde esta tienda comenzamos a expandirnos hacia los barrios de Vigo", explica Patricia Cendón, una de las fundadoras junto a su hermano y su cuñada.
Pero esta expansión por Vigo sobrepasó, incluso, las fronteras de la ciudad, llegando a Pontevedra y A Coruña. También hubo una diversificación de la marca: Nexo, entre otros, forma parte de esta compañía familiar.
Tal y como explica la fundadora, el cierre de Ronda se debe a un motivo de "espacio" y a la proximidad de varias tiendas en la zona centro. "Queremos dar una vuelta y apostar por una experiencia de compra, es decir, eventos como los que ya hemos montado en Príncipe con nuestras clientas", remarca Patricia. "Por ejemplo, enseñarles cómo se elabora un zapato, ya que nosotros tenemos una producción cercana en España y Portugal. Necesitamos espacios un poco más grandes y desarrollar iniciativas. También trabajar ese trato cercano y hacer colaboraciones con entidades de Vigo u otros negocios", añade.
Todo lo anterior se enmarca en una estrategia para diferenciarse de las grandes superficies en cuanto al trato al cliente, aportando un valor añadido y relacionado con la proximidad. "En redes sociales también intentamos interactuar mucho, ser cercanos y evolucionar", cuenta Patricia.
Tienda Dadá en Ronda de Don Bosco con descuentos.
"Tiene que ir todo de la mano: La compra online y el trato cercano"
Ante un mundo cada vez más globalizado, el avance de las grandes multinacionales y la invasión de centros comerciales, así como de las nuevas tecnologías, el pequeño comercio o, en este caso concreto, mediano, debe conjugar todas las posibilidades, dicen en Dadá: "Tiene que ir todo de la mano: La compra online y el trato cercano", remarca Patricia. "Nosotros tenemos tienda online y hay mucha gente que viene con la foto de la web, pero compra en la tienda. Nosotros, de hecho, intentamos fomentar esto, que no sea la transacción tan impersonal. La idea es desmarcarse, aportar. Luchar con un Zalando o un Amazon no puedes, porque van a ganar", anota.
Muy vigueses
Actualmente, Dadá tiene cuatro zapaterías en Vigo, además de las mencionadas en A Coruña y Pontevedra. El equipo está compuesto, en su totalidad, por un equipo de 30 personas, entre ellas, algunas dedicadas al diseño: "Tenemos marca propia, Lolas, que es nuestra y es lo que intentamos pelear. Producirla tiene muchos costes. Crear calzado sigue siendo algo muy artesano, muy manual", asegura Patricia. "Pese a todo, intentamos ajustar márgenes y adaptarnos a la situación económica", añade.
Dadá se erige como una tienda de zapatos "muy viguesa" y "muy ligada a Vigo", pues "hemos hecho colaboraciones, por ejemplo, con As Celtas e, incluso, creado el zapato Vigo. En esta ciudad nacimos y crecimos".
Dadá siente que su gen es vigués, por lo que se esfuerza en cuidar a la clientela de la ciudad: "Donde somos conocidos es aquí, creo que, primero, debemos cuidar eso, y bueno, va todo acompañado", señala. "La gente responde. Fíjate, tenemos una clienta que tenía más de 30 pares de zapatos y alguna con un par de más de 20 años de vida. Nos lo trajo y le dimos una vuelta", concluye Patricia, orgullosa.
