El 12 de agosto no fue solo una jornada histórica por el eclipse total de Sol. La Unión Europea (UE) también puso en marcha el nuevo reglamento europeo sobre envases y residuos de envases.
El nuevo Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos endurece las normas europeas para frenar el modelo de usar y tirar. En este sentido, la normativa establece exigencias para reducir el número de envases innecesarios y promover la reciclabilidad.
La norma tendrá un impacto significativo en bares y restaurantes
La contaminación por plástico es un problema muy grave a escala mundial. Cada año se producen cerca de 400 millones de toneladas de plásticos, y algunos residuos, como los envases de un solo uso, representan un problema grave por su impacto ambiental.
Publicado en enero de 2025 y aplicable desde el 12 de agosto, el Reglamento (UE) 2025/40 introduce una serie de medidas que tendrán un impacto significativo tanto en los consumidores como en los negocios, especialmente en bares y restaurantes.
Las nuevas obligaciones se aplicarán de forma progresiva y marcarán la gestión de los envases y residuos hasta 2040.
Según Europa Press, desde el 12 de agosto ya no se permite introducir envases destinados a entrar en contacto con alimentos que contengan sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas por encima de los límites fijados por la norma.
La restricción afecta, por ejemplo, a ciertos envases de papel o cartón resistentes a la grasa o a la humedad.
Sobres monodosis de kétchup y mayonesa
Por otro lado, a partir del 1 de enero de 2030, la Unión Europea prohibirá determinados formatos de envases de plástico de un solo uso, como dosis individuales de condimentos, conservas, salsas, azúcar o leche para el café, utilizadas en bares y restaurantes.
La restricción también alcanzará determinados envases para el consumo en el propio establecimiento de hostelería, como bandejas, platos y vasos. Estas prohibiciones, matiza Europa Press, no se extenderán de forma general a las monodosis vendidas en supermercados.
Sí que se prohibirán los envases de plástico de un solo uso para frutas y hortalizas frescas en cantidades inferiores a 1,5 kilos y los pequeños envases de cosméticos e higiene, como botellitas de champú, ofrecidos en hoteles.
En lo que a novedades para el consumidor se refiere, los establecimientos que vendan comida preparada o bebidas para llevar deberán disponer, a más tardar el 12 de febrero de 2027, de un sistema que permita al cliente utilizar su propio recipiente reutilizable.
Y por último, pero no menos importante, desde el 1 de enero de 2029, los países de la UE deberán contar con sistemas de depósito y devolución para botellas de plástico y latas de bebidas de un solo uso de hasta tres litros.
