Una de las fiestas gastronómicas con más solera de la provincia, la Festa da Lamprea de Arbo, calienta motores para su próxima edición, que tendrá lugar del 24 al 26 de abril. Paralelamente se organizará la sexta edición del Certamen de Fotografía "LXVI Festa da Lamprea", una iniciativa pensada para resaltar los recursos turísticos del municipio, así como la propia fiesta.
El objetivo del certamen es premiar las mejores y más originales instantáneas capturadas por cualquier persona en cualquier rincón del municipio de Arbo. La participación está abierta a todas las personas físicas o jurídicas, sin importar su nacionalidad o lugar de residencia.
Eso sí, será fundamental que las obras presentadas sean originales e inéditas, siendo el autor el responsable de su autenticidad a la hora de enviar su trabajo. Deberán hacerlo al correo electrónico oficinas.concellodearbo@gmail.com.
Cada imagen presentada deberá incluir la identificación del autor -nombre y apellidos o un pseudónimo- y una referencia al lugar de Arbo donde se tomó la fotografía. También se permite incluir información o comentarios adicionales sobre las obras.
Horacio Gil, alcalde de Arbo, ha invitado a todas las personas a acercarse a Arbo "en estos meses en los que la lamprea es la protagonista de nuestra mesa. Es una oportunidad única para descubrir la riqueza de nuestro municipio, saborear una tradición ancestral y disfrutar de la hospitalidad de nuestra gente. Esperamos a visitantes de todas partes para que vivan la experiencia de la Festa da Lamprea y conozcan la auténtica gastronomía de Arbo".
El certamen aceptará trabajos a partir del día siguiente a la publicación en las redes sociales y la página web de la Fiesta. El plazo para presentar las fotografías finalizará el 16 de marzo de 2026.
Tal y como resaltan desde el Consistorio, Arbo, enclavado en el corazón de una propuesta turística repleta de sabor e historia, es un lugar ideal para disfrutar de un remanso de tranquilidad en familia. La tierra fértil de Arbo es conocida por sus excelentes albariños y su larga tradición bodeguera, lo que lo convierte en un destino abierto al viajero que busca nuevas sensaciones y el turismo consciente, cercano y en armonía con el medio natural.
