El fotógrafo Claudio García, afincado en Moaña y responsable de Claudio Photo Studio, ha obtenido el segundo premio en la categoría Bebé e Infantil de los Premios Quijote de Fotografía 2026. La gala de entrega se celebró este jueves en Cuenca y el gallego contaba con dos imágenes nominadas para este certamen nacional.
Las obras nominadas para la edición de estos reconocidos premios, organizados por la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Castilla-La Mancha (AFoCam), pertenecían a las categorías de Retrato y Bebé e Infantil. Esta última fotografía fue la que finalmente resultó premiada.
La imagen galardonada retrata a una madre con su bebé en blanco y negro, con estética minimalista y un tratamiento delicado de la luz. La obra propone una mirada íntima sobre la relación familiar, alejándose de los planteamientos más convencionales de la fotografía infantil para dar protagonismo a la naturalidad, la emoción y la conexión entre las retratadas.
El jurado destacó precisamente la capacidad de la imagen para mostrar una escena familiar cotidiana de forma sutil y elegante, desde un punto de vista tierno y sosegado.
De la moda y la publicidad a la fotografía de las personas
García cuenta con más de una década de trayectoria profesional, gran parte de ella vinculada a la fotografía de moda y publicidad. Durante esos años desarrolló proyectos para marcas y publicaciones, con trabajos difundidos en cabeceras como Harper’s Bazaar, Cosmopolitan, NEO2 y L’Officiel.
En 2025 inició una nueva etapa profesional con la apertura de su propio estudio en Moaña, Claudio Photo Studio, desde el que trabaja en retrato, fotografía familiar, embarazo, bebés, infancia y bodas. Su propuesta mantiene una fuerte influencia editorial, tanto en la iluminación como en la composición y la dirección de las sesiones.
A lo largo de su carrera ha recibido siete Premios Lux, además de otros reconocimientos profesionales. Este nuevo galardón supone un respaldo a su trabajo en el ámbito del retrato y la fotografía familiar, en una etapa en la que busca desarrollar una mirada más personal y centrada en las historias reales de las personas.
