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A Máximo Huerta la ciudad olívica siempre le recibe con sol, o eso cuenta a Treintayseis durante la entrevista sobre su último libro, realizada en el Hotel Ciudad de Vigo.

"Mamá está dormida" es el trabajo literario de este valenciano de Utiel, conocido especialmente en sus facetas de periodista y escritor. Este libro narra la relación entre un hijo y su madre, que atraviesa una demencia que, en ocasiones, parece entremezclarse con periodos de cierta lucidez y durante los que subyace la posibilidad de que Federico pueda tener un hermano que nunca existió para él.

¿De dónde nace la necesidad de escribir "Mamá está dormida"?

Todos los libros nacen de una pulsión, de una pregunta, o de una necesidad de compartir. Incluso, a veces, afloran de una imagen o de una canción. En este caso en concreto nace de la pregunta, de una que me lanzó mi madre, la auténtica. En su proceso de vejez me preguntó '¿dónde está tu hermano?', pero yo no tengo hermano.

Escribir sobre el amor incondicional, ¿es hoy más necesario que nunca?

No lo sé. Pero en el fondo, todo nace del amor. No sé hacerme esa pregunta. Desde la literatura no sé qué es lo más necesario ahora. En la novela hablo, especialmente, del cuidado, y de la entrega de un hijo a una madre. Ahí hay muchos más factores: Egoísmo, soledad, arrepentimiento, culpa...

Llegados a un momento de la vida, ¿una persona tiene siempre la necesidad de saber de dónde viene o quiénes han sido sus padres?

Pero es una cosa que nos planteamos ya desde niños. ¡Todos hemos jugado a dudar de si somos adoptados! Es un gesto de la independencia y de la autonomía del ser humano, incluso, cuando es niño.

Siempre se habla o se escribe mucho de la maternidad, pero cuando acaba de suceder. La relación de una madre y de su bebé. En "Mamá está dormida" se aborda una relación maternofilial con la perspectiva de los años.

Una madre sigue siendo madre, aunque tenga 88 años. Hay ese cuidado animal que la lleva a preocuparse siempre por su hijo. Hay algo innato. A una madre le sigue preocupando su hijo, aunque éste tenga 55 años y ella tenga 88.

El último libro de Máximo Huerta. Sara Fernández.

En su libro retrata las mujeres de una generación que no pudieron realmente elegir ser lo que querían ser. Con todo, esa entrega a los demás sigue estando.

Yo hablo de mujeres que nacieron en guerra, dictadura, transición... Muchas no pudieron soñar ni con poder ser otra cosa. Muchas veces son abnegadas porque es lo que les queda.

La convivencia con Aurora erosiona la convivencia con la pareja de Federico. El cuidador parece que siempre se queda en un segundo plano, también para sus propios sentimientos.

El cuidador siempre se queda en segundo plano.

¿De qué manera se puede apoyar a un cuidador?

Una de las maneras, y es fundamental, es la económica -se refiere a las ayudas públicas para dar soporte y respaldo a aquellas personas que tienen a una persona dependiente-.

Por la presentación de su libro está visitando Vigo, ¿qué es lo que más le gusta de la ciudad?

Me gusta mucho su gastronomía. Tengo el móvil lleno de mensajes con recomendaciones para comer. Vigo es una ciudad que siempre me recibe con sol. También me gustan mucho las Islas Cíes.

Si tuviera que definir con una sola palabra a los gallegos, ¿cuál elegiría?

Se me viene a la cabeza la palabra amabilidad. Los gallegos son muy amables.