La Guardia Civil informó este martes de que se había interceptado el vehículo de un hombre, el cual no se adaptaba a la realidad psicofísica del conductor, de 85 años de edad, y a quien le falta un brazo.
Ocurrió en el municipio de Toén, lugar en el que los agentes observaron, inicialmente, que el hombre no señalizaba los cambios de dirección ni se ceñía a la derecha a la hora de circular por las glorietas y curvas. Además, pudieron comprobar cómo, para abordar los cambios de velocidad, su conductor debía soltar el volante y acceder a la palanca de cambios con la mano izquierda.
Fueron los propios ciudadanos los que alertaron a Tráfico de esta situación y de la conducción anómala del vehículo.
Por todo lo anterior, se denunció al hombre ante la Jefatura Provincial de Tráfico, tanto por la conducción anómala como por incumplir las restricciones y limitaciones que posee.