El Villalonga FC cuenta desde hoy con un nuevo símbolo visible y cargado de memoria colectiva. Un centenar de vecinos y aficionados asistieron a la presentación de la réplica en piedra del histórico escudo del club, que ya luce en el monolito situado a la entrada del campo de fútbol de Villalonga, un espacio dedicado al recuerdo de presidentes y socios fallecidos que impulsaron la entidad a lo largo de más de medio siglo de historia.
La iniciativa parte de la Peña Celeste 12-13-14, que perpetúa así un emblema representativo de la pervivencia y la solidez de los lazos entre el club y su afición.
El presidente de la Peña, Pedro Arauxo, fue el impulsor de este nuevo capítulo tras recuperar y restaurar el escudo original de madera, obra del escultor local Alfonso Vilar, que había permanecido desaparecido durante años.
El acto contó con la presencia del alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, acompañado por el concejal de Deportes, Marcos Guisasola, y los ediles de Servicios Sociales y Mayores, y de Mantenimiento, Servicios y Medio Ambiente, Paz Lago y Yago Torres, vecinos de la parroquia.
El regidor felicitó a la Peña por la iniciativa y subrayó que es "un orgullo contar en el municipio con un club y una afición como la del Vilalonga", reafirmando el apoyo del Ayuntamiento.
También acudieron el vicepresidente de la Federación Galega de Fútbol, José Fernández, y el escultor Víctor Casal, autor de la réplica en piedra y responsable del escudo del RC Celta recientemente inaugurado en Vigo.
El descubrimiento del emblema corrió a cargo del alcalde y del presidente más veterano del club, José Fernández Salgueiro, en un momento especialmente emotivo en el que la madrina de la Peña, Rosa Fernández, depositó un ramo de rosas blancas y azules a los pies del monolito.
Por su parte, el Villalonga FC, a través de su presidente, Pablo Estévez, quiso agradecer públicamente el trabajo y la implicación de Pedro Arauxo con la entrega de una placa conmemorativa, poniendo en valor su dedicación constante a la entidad.
