La Unión Europea (UE) ha impuesto un nuevo gravamen que afectará a los gigantes del comercio online como Temu, Shein o AliExpress, plataformas conocidas por sus bajos precios.
Este 1 de julio ha entrado en vigor la nueva tasa de tres euros aplicada a cualquier paquete fuera de la Unión con un valor inferior a los 150 euros.
Así, la medida supone un importante golpe para el bolsillo de miles de consumidores habituados a los precios de derribo y a los gastos de envío casi gratuitos.
¿En qué consiste esto?
Bruselas ha comenzado a aplicar una tasa fija de tres euros a los paquetes de bajo valor, es decir, con un importe inferior a 150 euros.
Esta medida afecta a envíos procedentes de países terceros, principalmente China, que entren en la Unión Europea. Esto, a su vez, incluye pedidos realizados en plataformas como Shein, Temu y AliExpress.
Como fue mencionado anteriormente, la tasa ha comenzado a aplicarse desde el 1 de julio de 2026 en todos los paquetes y envíos que entren al mercado comunitario y que cumplan las condiciones establecidas.
La idea de esto es que sea una medida temporal mientras se completa la gran reforma aduanera que eliminará definitivamente la exención de derechos de aduana para paquetes de bajo precio, que está prevista para 2028
Se adopta esta medida principalmente porque los artículos de escaso valor han pasado de ser algo residual a alcanzar unos 5.900 millones de envíos en 2025, la mayoría desde China, aprovechando que ahora entran sin aranceles y generan una competencia desleal con el comercio de la UE.
Lo cierto es que esta tasa no se aplica por pedido sino por categoría de producto dentro del paquete, según el código arancelario.
Por ejemplo, si en un mismo envío van una blusa de seda y dos de lana, son dos categorías distintas y se pagarían seis euros, aunque sean tres productos.
Dentro de todo la Comisión busca garantizar una competencia más justa frente a plataformas extracomunitarias que venden productos muy baratos gracias a la citada exención arancelaria y proteger el comercio europeo.
Por otro lado, también se busca reducir el fraude y mejorar los controles de seguridad y de calidad sobre productos que hasta ahora cruzaban así sin revisión.
En teoría, quien debe pagar la tasa es el vendedor; sin embargo, en la práctica es posible que lo acabe pagando el consumidor.
No obstante, quien tiene que declarar y abonar esa tasa ante la aduana es la plataforma o el vendedor extranjeros, como Shein, Temu o AliExpress.
Así, aunque legalmente la obligación es del vendedor, estas plataformas acabarán trasladando el coste al cliente subiendo los precios del producto, añadiendo un 'gasto fijo' por pedido o encareciendo el envío.
De esta manera, este tipo de pedidos baratos desaparecen, ya que, parte de su bajo precio venía de que no pagaban derechos de aduana. Con esta tasa fija, los costes acabarán subiendo y las plataformas encarecerán sus productos.
Además, si las empresas incumplen estas normas, Europa impondrá multas de entre el 1% y el 6% del valor total de las mercancías que hayan importado a los países miembros en los últimos 12 meses, incluso suspender su estatus de operador y bloquear sus operaciones.
