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Las claves

En pleno centro de Madrid, en el eje que une el Museo del Prado y el Palacio Real, la expansión de las viviendas turísticas ha cambiado la vida de muchos vecinos.

Quienes llevan décadas residiendo en la zona aseguran que el constante trasiego de visitantes ha alterado la tranquilidad del barrio y ha deteriorado la convivencia en sus edificios.

"Imagínate tener una vivienda rodeada de pisos turísticos, donde entra y sale gente constantemente, se organizan fiestas y el ascensor, las paredes o las escaleras se deterioran", denuncia en La Sexta.

La realidad de Merche

En este entorno vive Merche, vecina del barrio desde hace casi tres décadas. "Llevo viviendo aquí casi 30 años. Siempre estuve bien, pero ahora no", recuerda.

Su situación, compartida por muchos, se ha vuelto insostenible. En su edificio hay un piso turístico justo debajo y otro en la casa contigua, lo que complica aún más las circunstancias.

Según cuenta, quienes los ocupan cambian constantemente y no siempre respetan la convivencia. "El de la casa de al lado lo suelen alquilar chicas... ¡Unos gritos!, me vuelven loca, así que estoy súper contenta", relata con ironía.

Aunque insiste en que siente aprecio por el turismo, también reconoce que la presión actual es insostenible: "A mí los turistas me caen bien de toda la vida. España siempre ha vivido del turismo siempre, pero ahora nos están expulsando".

Ante este escenario, Merche llegó incluso a plantearse abandonar el barrio. "Puse el piso a la venta el verano pasado porque estaba cansada. Yo quería un sitio normal para vivir, no un parque temático", explica.

Sin embargo, muchas de las ofertas que recibió se dirigían a convertir su vivienda precisamente en aquello de lo que intentaba escapar: más pisos turísticos.

El problema no es aislado. La comunidad vecinal calcula que en Madrid existen alrededor de 26.000 viviendas turísticas, una cifra que, según explican, también maneja el propio Gobierno.

Además de esto, denuncian que la gran mayoría de ellas son irregulares debido a los requisitos legales tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad.

"El 98% de las viviendas que hay en la ciudad de Madrid son totalmente ilegales", concluye el miembro de la comunidad de vecinos.