Las claves
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La Comisión Europea ha instado a los Estados miembros, incluida España, a reforzar sus reservas estratégicas de petróleo y coordinar medidas de ahorro de diésel ante la amenaza de una posible disrupción prolongada del suministro energético.
La advertencia llega en un contexto de constante cambio en los mercados globales debido a la guerra en Oriente Próximo y el cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
En una carta enviada a los ministros de Energía de la UE, el comisario Dan Jorgensen subraya que, aunque la seguridad de suministro de la Unión se mantiene por ahora "contenida" gracias a la diversificación de fuentes, la situación podría empeorar.
La intensificación de la competencia global por recursos energéticos podría traducirse en una mayor volatilidad en los mercados europeos.
La dependencia del Golfo de Oriente Próximo para los productos refinados, como el diésel y el combustible de aviación, se considera particularmente sensible.
Bruselas recomienda que los Estados miembro utilicen al máximo los mecanismos de coordinación existentes, como el grupo de coordinación del petróleo, para planificar conjuntamente la utilización de las reservas estratégicas y optimizar el equilibrio entre oferta y demanda.
También insta a aplazar cualquier mantenimiento no urgente en refinerías y a explorar un mayor uso de biocombustibles.
A su vez refuerza la vigilancia del mercado mediante mecanismos de intercambio de información que permite actuar de manera "eficiente y oportuna" a nivel europeo.
La Comisión resalta la necesidad de adoptar medidas de ahorro en la demanda, especialmente en el transporte, siguiendo el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía.
Asimismo, advierte sobre el riesgo de decisiones nacionales que incrementen el consumo de combustible, limiten la libre circulación de productos petrolíferos o desincentiven la actividad de las refinerías europeas para preservar la coherencia del mercado interior.
La advertencia llega en un momento crítico para los precios del petróleo.
En marzo, el Brent, referencia europea, se disparó más de un 55%, alcanzando los 112,5 dólares por barril, mientras el WTI estadounidense subió más del 52%, marcando mayor escalada mensual en la historia reciente.
La guerra en Irán y los ataques a buques en el golfo Pérsico y el mar Rojo han generado temor a una crisis energética global, con impactos directos en los precios de la gasolina y el gasóleo en España, que han subido hasta un 23% en el último mes.
Bruselas insiste en que la UE parte de una posición relativamente sólida, gracias a la obligación de mantener reservas estratégicas y planes de contingencia.
No obstante, el Ejecutivo comunitario subraya la importancia de que los Estados miembros actúen de manera coordinada y anticipada para garantizar un suministro seguro y aliviar el riesgo de que la escalada geopolítica afecte a los mercados y al bolsillo de los consumidores europeos.
