Dulceida y su mujer Alba Paul anunciaban a principios de julio que se darían un tiempo para replantearse su relación, una noticia que sorprendió a los seguidores de las dos influencers puesto que ambas formaban una de las parejas más unidas del mundillo. Pero como en Instagram no es oro todo lo que reluce, parece que las chicas no estaban pasando por su mejor momento y lo contaban pidiendo que nadie las juzgara ni les hiciera daño.

Noticias relacionadas

Para poner tierra de por medio y no dejar de disfrutar del verano, Dulceida ha optado por poner rumbo a Ibiza y rodearse de amigas como Anabel Pantoja, Jedet y Nagore Robles, con las que se le ha visto compartir buenos momentos felices en las redes sociales, entre ellos una clase de fitness con Magali Dalix, la preparadora física y DJ que saltó a la fama por haber sido entrenadora de los chavales de Operación Tirunfo.

Además de poner en forma el cuerpo, Magali presume también de cuidar también la mente con lo que podríamos llamar terapias alternativas. Dulceida ha asistido a una sesión de Kundalini Activation Process (KAP) con ella y ha subido un fragmento de su experiencia a las stories de su cuenta de Instagram. En él se ve cómo reacciona con un llanto desconsolado al final de la clase, teniendo Dalix que levantarse a abrazarla para tratar de calmarla.

"Capitalizar su ruptura"

Durante una sesión de KAP una persona se tumba relajadamente en el suelo sobre una esterilla de yoga y escucha música mientras la facilitadora empieza a presionar los chakras o puntos meridianos del cuerpo provocando distintas reacciones según la persona. Es todo un proceso de catarsis y relajación que busca la conexión interior, algo que parece haber logrado Dulceida en la sesión.

Lo que sucede es que nadie ha comprendido por qué decidió subir un vídeo de algo tan personal:

"Aunque me veáis así, al terminar me he sentido más en calma que nunca conmigo misma, me ha servido para conocerme un poco más", ha escrito la influencer, a la que pronto le ha caído encima una lluvia de críticas desde Twitter en las que se le acusa de "capitalizar su ruptura" y se cuestiona que haya preferido este tipo de terapias antes de acudir a un profesional de la Psicología:

Consciente de las críticas, Dulceida ha querido pedir respeto a través de sus stories, explicando que "estoy bloqueando a todas las cuentas que están faltando al respeto en estos momentos. Compartir tu vida en redes no significa que tengas que aguantar insultos o que deseen cosas muy feas":

"No le quiero dar importancia a esas personas y sí a los que estáis con amor y respeto, que sois la gran mayoría. A todos los miles y miles de mensajes bonitos diarios, gracias", concluyó.