Por si algunos se habían olvidado de que todavía no hemos vencido al coronavirus, este lunes el periodista Carles Francino dejaba un testimonio impactante tras superar su enfermedad. El conductor de La Ventana, en Cadena SER, volvía a ponerse delante del micrófono después de un mes y medio apartado de las ondas para recuperarse, un retorno emotivo que ha afrontado con la voz entrecortada por la emoción.

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Fue el pasado 24 de marzo cuando Francino tuvo que aislarse por el contacto con un positivo, un familiar cercano que fallecería semanas después: "Hace 47 días me dijeron que tenía que marcharme de la radio. Había tenido contacto estrecho con un positivo y me fui a casa cabreado como una mona porque pensaba que era muy exagerado, que llevaba un año tomando precauciones, con controles muy seguidos, que soy deportista, que estoy fuerte y que a mí no me podía tocar".

El periodista seguía diciendo que "este puñetero virus no atiende ni a deporte, ni a razones, ni a nada. De hecho, a los cinco días de dar positivo tuve que ingresar de urgencia en la Fundación Jiménez Díaz con fiebre muy alta y oxígeno muy bajo. Las pasé canutas, sobre todo durante 48 horas en las que los indicadores eran malos, incluido un ictus del que, afortunadamente, no me ha quedado ninguna secuela".

Las cosas importantes

Francino, evitando cualquier connotación política en su mensaje, sí quiso hacer una reflexión final sobre el modo en el que vivimos. Unas palabras que han sonado también desde el agradecimiento: "Quizás deberíamos invertir más energía en las cosas importantes de la vida, las que tienen que ver con los sentimientos nobles, con cuidar a las personas, con intentar que este mundo sea un poquito mejor y no perder tiempo en peleas absurdas y gilipolleces".

El vídeo grabado en los estudios de la SER mientras Francino pronunciaba estas palabras se hizo viral rápidamente en Twitter, donde los mensajes de apoyo se entonaron al unísono. Destacaban también, las mismas voces, que el mensaje del periodista podría servir para concienciar; no obstante, lo que sí ha conseguido sobradamente es emocionar. De hecho, el cantante José Manuel Soto, no ha podido evitar compartirlo:

Eso sí, dejando claro que ni escucha la SER ni es seguidor de Carles Francino, por si alguno tenía la intención de tildarlo de progre por haber compartido tal cosa.