Al fin el Gobierno ha hecho públicos los detalles del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que permitirán que España acceda a los fondos New Generation EU que ha puesto en marcha Europa. En concreto, el Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene la esperanza de que el documento cuente con los respaldos suficientes para que en junio se apruebe y nuestro país reciba entonces un primer adelanto de 9.000 millones de euros.

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Ha sido a finales del pasado mes de abril cuando el documento llegaba a la Comisión Europea sin que hubiese trascendido su contenido. Ahora sabemos que después del mes de junio, según los cálculos del Gobierno, se espera que se abonen los 16.000 millones que restarían para llegar a la cifra de los 27.000 millones que ya están incluidos en los Presupuestos Generales del Estado y que ya están invirtiéndose en dependencia y políticas activas de empleo.

La propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, escribía un tuit en español para informar de que había recibido el plan español para los Next Generation EU "que contribuirá a financiar la recuperación del país a través de proyectos vinculados a la transición ecológica y digital, la cohesión y la igualdad de género", ha destacado:

Lo que nos interesa en La Jungla de esto no es el tuit de Von der Leyen sino la respuesta del bueno de Jari Enckell, un finlandés al que le ha gustado muy poco saber que Europa echará un cable a España, uno de los países miembros más afectados por la crisis derivada de la pandemia. Este hombre se lo quiso trasladar a Ursula en un tuit que ha encontrado réplica con sello español.

"No es agradable que nosotros, los finlandeses, le enviemos nuestro dinero", ha escrito Jari en perfecto español en Twitter, añadiendo que "necesitaríamos nuestro propio dinero para nuestro propio uso" y denunciando que su Gobierno, a pesar de ello, "le enviará nuestro dinero en contra de la voluntad del pueblo":

Jari no se podía hacer una idea de la mala decisión que adoptó cuando prefirió escribir en español y no en inglés o, ya puestos, en finlandés. Y es que la reacción española, como se podía esperar, ha ido casi en pleno a darle donde más duele:

Hay que decir que también se han podido leer muchos comentarios de españoles dándole la razón a Jari, diciéndole que nuestro Gobierno se iba a gastar su dinero en chiringuitos —un "al suelo que vienen los nuestros" de manual—, y después, cómo no, en esta misma línea también ha habido un espacio para el mejor humor patrio dedicado al finlandés osado:

Al pobre Jari todavía le están pitando los oídos.