Cuando Julio murió después de un año y medio con discapacidad física y enfermo de alzhéimer, su viuda Maruja Tatay sintió la necesidad de usar parte de su esquela para agradecer la ayuda que había recibido en todo momento por parte de los agentes de la Policía Nacional de Valencia, que acudían asiduamente a echarle una mano a su domicilio de la calle Sagunto: "Si no hubiera sido por ellos, no sé qué habría sido de mi marido", escribió.

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Fue el pasado viernes 5 de febrero cuando la esquela apareció publicada en la prensa y su captura empezó a difundirse por los grupos de WhatsApp policiales de toda España. "Su esposa quiere agradecer el cariño y la asistencia de la Policía del 091: cada vez que he necesitado de sus servicios para atender a mi marido siempre han estado ahí y me han facilitado todos los medios que hemos necesitado para la atención y el trato de la enfermedad".

Valoró Maruja en la emotiva esquela que "yo sola no hubiera podido atenderle. Si no hubiese sido por ellos, no sé qué habría sido de él". Después de hacese viral, la mujer de 72 años contaría a EFE que "escribí lo que me salió del corazón, no sé si estará bien o estará mal, no tengo estudios" y explicaba que su marido se caía mucho y habrá llamado "más de 30 veces" a la Policía en todo este tiempo en el que pasaron por su casa "más de 200 agentes".

Una esquela "grande"

Su marido Julio tenía 75 años, pesaba unos 140 kilos y ella sola se encargaba de su cuidado puesto que su único hijo falleció hace siete años. Si no llega a ser por la ayuda prestada por los agentes, Maruja no podría haberlo levantado cada vez que se caía al suelo desde la cama o la silla. Ella, como "no sabía cómo agradecérselo", optó por una esquela "de las grandes" para "que todo el mundo sepa que estas personas se merecen un monumento".

Además de señalar a EFE que les ha llegado "al alma" el mensaje de una mujer que "es un encanto, siempre se deshacía en gratitud", la Policía Nacional también ha querido compartir la esquela con el mundo a través de sus redes sociales, agradeciendo sus palabras que les motivan para seguir trabajando y dándole el pésame:

Maruja también ha recibido la llamada del subdirector de la Policía para trasladarle sus condolencias y ponerse a su disposición. La viuda no olvidará "el cariño y la paciencia" que han tenido siempre con su marido, al que nunca quiso llevar a una residencia a pesar de todo el trabajo que suponía para ella cuidarlo porque no quería separarse de él tras 46 años de casados.