El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, lanzaba este lunes en su comparecencia bastantes previsiones inquietantes. Afirmó que en tres semanas las UCI van a estar saturadas y vamos a tener más fallecidos, y que teníamos que ser "conscientes de que si hemos pasado unos días más relajados de la cuenta, ahora toca hacer un esfuerzo para volver a controlar la epidemia".

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Las palabras de Simón han levantado ampollas en parte de la población, que se ha sentido señalada por esa "relajación" de la que hablaba el epidemiólogo y que, por otro lado, ningún Gobierno autonómico ha prohibido. No obstante, no ha sido esa la declaración que más revuelo ha levantado de cuantas ha brindado a los medios de comunicación la cara más visible de la pandemia.

Aseverando que el temporal no tendrá impacto en la campaña de vacunación y que no habrá otro nuevo confinamiento domiciliario como el de marzo, Simón se refirió a la cepa británica, de la que el Ministerio de Sanidad tiene contabilizados unos 70 casos confirmados en nuestro país. Niega que se está escondiendo entre los centenares de nuevos positivos que se diagnostican en España y se ha atrevido a hacer un vaticinio sobre su nivel de contagio.

"Vamos a morir todos"

Así, Simón ha asegurado que la nueva cepa apenas producirá "cientos de casos asociados" en España, añadiendo que su impacto será "marginal". Estas palabras del epidemiólogo han retumbado en la cabeza de muchos españoles a los que la profecía les recuerda demasiado a aquella otra que Simón había pronunciado en enero de 2020 y que después se demostró totalmente alejada de la realidad.

Las consecuencias de la afirmación no se hicieron esperar en Twitter, donde la frase "vamos a morir todos" ha estado durante horas en la lista de tendencias por mofas como estas:

Recordemos que fue el 31 de enero de 2020 cuando Fernando Simón, todavía desconocido para la gran parte de la población, señaló que "España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado" de coronavirus, esperando que "no haya transmisión local y en ese caso sería muy limitada y muy controlada". Obviamente, era pronto para saber la que se nos venía encima; pero aquella frase se ha grabado a fuego en el imaginario colectivo:

Lógico que esta nueva versión le dé escalofríos a más de uno.