Pablo Motos vivió este lunes una situación en directo que, en boca de una de las hormigas, le ha valido de "cura de humildad" al presentador y a todo su equipo. El programa de Antena 3 contaba con un invitado de lujo, el humorista Joaquín Reyes, y fue precisamente él quien intentó sin éxito regalar los 6.000 euros a un espectador dentro del concurso que realizan desde el plató llamando por teléfono. 

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Los elegidos tienen que contestar correctamente a la pregunta "¿Sabe usted qué es lo que quiero?" para embolsarse el dinero si dicen "la tarjeta de El Hormiguero". Sin embargo, aunque Motos señaló que "creemos que lo conoce toda España", quedó más que demostrado que el programa no le gusta a todo el mundo. En la primera llamada se toparon con un "ay, lo siento, pero es que no lo veo".

Una vez colgado el teléfono, se mofaron del hombre diciendo que no se le notaba feliz y que, seguramente, estaría viendo el canal 24 horas. Marcaron de nuevo, pero tampoco hubo suerte y, a la tercera, descolgó una mujer que ya es historia de nuestra televisión. "Hola, ¿qué pasa?", dijo al otro lado del aparato. Reyes le explicaba que era el concurso del programa de Motos y ella replicó tajante: "Ah, vale, no lo veo nunca, no me gusta".

"Son imbéciles"

La señora colgó el teléfono, pero Pablo Motos —tratando de imitar, en vano, a la gran Raffaella Carrà— insistió para que la llamasen de nuevo. "No se enfade; déjeme que le explique. Aunque no le guste el programa, usted se está jugando 6.000 euros", le dijo. Ella, sorprendiendo a todos, espetó: "¡Oh, yo no quiero tanto dinero!". Antes de colgar añadió algo ininteligible que el presentador interpretó como "son imbéciles":

En Twitter, donde Pablo Motos no es muy bienvenido, no tardaron en entrar al trapo para elogiar a la señora y criticar al presentador: