Todos hemos ido a un restaurante y hemos tenido una mala experiencia: había un pelo en la sopa, el camarero ha tardado tres horas en servirnos una tortilla de patata o no nos han dejado sonarnos los mocos con el mantel. Unos bordes todos. Hace unos años solo teníamos una opción: la resignación. Pagar e irte con el puño en alto poniendo a Dios por testigo que jamás volverás a este restaurante.

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Presidida por el mítico león-come-gamba, Comensal Enfurecido es una cuenta de Twitter, tras la que están tres amigos asturianos, dedicada a recopilar las más salvajes venganzas 2.0 en forma de críticas negativas en TripAdvisor. "Al principio solíamos revisar las calificaciones negativas de restaurantes que nos gustaban especialmente. A partir de ahí vimos que había un repertorio de críticas con un alto potencial cómico que podrían llegar a surtir una cuenta de Twitter", explican los asturianos a EL ESPAÑOL.

Ya sabemos que el consumidor de hoy en día es mucho más exigente que en otras épocas y que está mucho más informado. Pero es que ya crecen expertos desde la cuna:

"Nos gustan especialmente las críticas en las que se refleja alguna situación de carácter más bien surrealista que tenga lugar en los restaurantes", como por ejemplo la de la típica comida que se convierte en una película de Tarantino:

"Es verdad que hay muchas críticas cuyo potencial humorístico reside en unas demandas o quejas claramente desproporcionadas por parte de la clientela, pero en otros casos no puede achacársele nada al pobre comensal, que puede llegar a encontrarse con situaciones francamente chocantes. También nos gusta poder contraponer las dos versiones: la del comensal enfurecido y la del hostelero que responde a la crítica", como por ejemplo esta, en la que un apretón acabó en un conflicto casi termonuclear:

O cuando estás tranquilamente rompiendo cosas y encima te las cobran:

¿Pero es que nadie va a pensar en los niños?

O cuando resulta que los camareros no son obedientes Pokémon:

Y claro, te portas mal y te quieren pegar:

Aunque igual el camarero se está midiendo con alguien que no es de su tamaño:

Pero hay cosas que no se deben permitir:

Los ejércitos de Mordor se infiltran en el sistema:

Pero de todas las críticas que han publicado ¿cuál es su favorita?: "Nos gusta especialmente la del cliente que solicitó una hoja de reclamaciones, pero, citando sus palabras, 'como no nos facilitaron un boli, no la pudimos escribir'".

De hecho, hicieron una entrega doble: 

Por suerte, ellos no han tenido que usar esta vía para desfogarse. "La verdad es que no nos ha tocado vivir en primera persona ninguna situación digna de ser reseñada en nuestra propia cuenta (¡afortunadamente!)", concluyen los asturianos.