Cualquier persona de bien sabe que el momento de la siesta es sagrado. Y, también, que si es estrictamente necesario interrumpirle el letargo a alguien por una causa de fuerza mayor, conviene hacerlo con la mayor de las delicadezas posible si no queremos llevarnos un bramido. Es esta una lección fundamental que hay que aprender en algún momento de la vida y, a juzgar por la historia que nos ocupa, los humanos no tenemos la exclusiva. 

La situación es la siguiente: leona durmiendo plácidamente en mitad de un camino, inmóvil. Un león la observa y se va acercando poco a poco, con sigilo, para que ella no se percate de su presencia. Cuando está a su lado, le pega un mordisco en el lomo del que va a arrepentirse el resto de sus días. La hembra salta como un resorte para atacarlo durante varios segundos y, después de dejarlo aturdido en un lado, vuelve a dormitar como si tal cosa.

La escena ha sido grabada por un guía local, Joshua Loonkushu, que trabaja en el parque nacional de Kruguer, en Sudáfrica. El hombre, de 32 años, ha relatado lo ocurrido al portal LatesSightings.com, relatando que el día anterior al incidente había visto a la pareja de leones matando a un ñu a orillas del ría Sand, en Maasai Mara, y decidió volver por la zona al día siguiente para intentar localizarlos.

Su vídeo, con casi millón y medio de reproducciones, se ha hecho viral en todo el mundo:

"Al principio no podía imaginar que el león se comportara así", confesó, añadiendo: "Les dije a mis acompañantes que estábamos asistiendo a algo muy interesante". El guía asegura que en sus ocho años trabajando ha sido el primer avistamiento de este tipo. "Nunca había visto algo como esto". 

Después del encontronazo, el resto de la manada se acercó al lugar donde estaba la pareja para ayudarles a limar asperezas y que todo quedase en una riña sin importancia. Eso sí, suponemos que al león esta valiosísima lección no se le va a olvidar fácilmente. 

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